Archivo diario: 26 enero, 2014

metanoia: alquimia egoica crística

La manipulación factual, sólo puede ser superada mediante el conocimiento intuitivo – evidencial, que procede del íntimo, celeste Si mismo verdadero.

Para desenmascar y “vencer” las hipnosis mundanas, necesitamos ineludiblemente a la Verdad, que conoce las cuestiones desde el principio.

20  He  aquí,  yo  estoy  a  la  puerta  y  llamo;  si  alguno  escucha  mi voz  espiritual, y  abre  la  puerta,  entraré  a  él,  y  cenaré  con  él  y  él  conmigo.

Desde tiempos inmemoriales, se ha destacado, la manifestación entificada en un Cosmos difícilmente concebible, en donde el Alma Humana, lucha por la libertad, alzándose hacia la esencia liberadora espiritual, que se encuentra en ella misma, e impregna también la totalidad de la manifestación, dotándola de inteligencia y alquímico significado: Los átomos que pueblan los universos, son interpenetrados de energías inteligentes sublimes.

alquimia

6   Yo   soy   el   camino,   y   la   verdad,   y   la   vida;   nadie   viene   al   Padre   sino   por   mí.   7   Si   me   hubierais   conocido,   también   conocéis   al   Padre;   desde   ahora   le   conocéis   y   le   habéis   visto.

La libertad espiritual humana, ordenada por las leyes Divinas, no puede ser infringida; la relación del alma en el loto egoico.

1 Estas  cosas  os  he  dicho  para  que  no  tengáis   tropiezo.  
3
  Harán estas cosas  que  veréis,   porque  no  han  conocido
  ni  al  Padre  ni  a  mí.

Todo lo que ha ocurrido, es sólo una parábola. Lo que es inalcanzable,
se convierte en suceso. Lo que es indescriptible, se ha realizado aquí.
Lo eterno-femenino, nos permite avanzar. (Goethe, Wolfgang Johan)

Bertha
enero 30, 2014

En mis otros comentarios (mal explicados) decía que yo, que, hasta para mover la mano, o los párpados (gestos automáticos, por demás) en muchos momentos de la vida lo he aplicado/lo aplico. Empezó siendo un ejercicio de autoobservación y luego salía sin más. Era como estar desdoblada¿? e ir observandome y diciendome vete por aquí o coge ese papel del suelo. Luego al estar metida en la desquiciante tarea diaria lo abandoné, lamentablemente. Es durante ese largo paréntesis de mi vida en el que no reparaba en mi hasta la noche, al ir a dormir.
Yo lo comparo con el aprendizaje de un idioma, que al principio hablas despacito pensando las palabras, y de pronto un día coges carrerilla y no te lo piensas. Lo que te va dando seguridad en ti misma y hasta te descubres pensando en esa lengua.
A dónde quiero llegar con este comentario? Pues que, en mi caso, hay prácticas, aptitudes en la vida, que no son excepcionales, o caminos para conseguir alcanzar todos esos “misterios” que hablan las religiones o las diferentes filosofias (budismo, e ismos varios). Que si realmente somos Alma acoplada a una máquina (erase un hombre a una nariz pegado) el conductor soy yo y debo de prestar atención aunque ya hay un momento en el que lo haces de carrerilla porque “otros” sentidos se te desarrollan en paralelo.
No sé, quizá hemos divinizado- sacralizado todas esas prácticas y/o aptitudes y la cosa no sea más que completarnos o duplicar los talentos.

Comencemos a desenmascarar los engaños, con los cuales pretenden limitarnos en las parafernarias de éste mundo.

En comentarios:
ahora resulta, que los “agujeros negros”, no son como nos los han explicado.

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La visión gnóstica de la Verdad, liberadora de la mecanicidad kármica.

¿Es el karma realmente una ley universal e irrefutable o es un invento para justificar el sufrimiento propio y el de los demás?,¿ … es el karma un juego amañado o consentido …?. Este es el título de un interesante trabajo de John L. Lash del que tomo las ideas que considero más relevantes, para ver, que es la repetición de ciertos patrones de comportamiento la que nos sumerge en el auto-engaño y el sufrimiento.

Presencia

Por un lado tenemos el hinduismo y budismo que consideran la “ley del karma” como algo que se cumple inexorablemente. Cada acto que realizamos nos es devuelto. Vendría a ser la idea de “recoges lo que siembras”, o el bien retorna con algo bueno y el mal con algo malo. Pero vemos constantemente que, demasiadas veces, el engaño y la maldad no son castigadas y no se piden cuentas; tampoco la bondad parece ser recompensada en muchas ocasiones.

Según estas filosofías, el karma va unido a la hipótesis de la reencarnación, abarcando ésta muchas vidas, como una lección a largo plazo. La idea de la reencarnación es perfecta, porque si alguien no recibe su merecido en esta vida, nos podemos quedar tranquilos ya que lo recibirá en la vida siguiente. En el caso de el cristianismo y el Islam no se acepta la reencarnación pero la “compensación kármica, ” pasa a ser una competencia de Dios: que castigará a los malos y recompensará a los buenos.

Los gnósticos a través de los escritos de Nag Hammadi, y de otros documentos, hablan de los Arcontes como una especie de parásitos de la mente humana. Pueden afectar la mente mediante una insinuación subconsciente o subliminal. Los Arcontes pueden imitar, pero no crear. Carecen de los talentos de nuestra especie como el pensamiento racional y la imaginación, así que imitan nuestras facultades para sustituir, o implantar su mentalidad ( una especie de cyborg ) en la nuestra, la que es propiamente humana, lo cual sería una especie de instalación o implementación, “foránea” en nuestras mentes.

¿Cómo pueden, los Arcontes, deformar y desviar el comportamiento humano, llevando a cabo su insinuación subconsciente?. Lo hacen mediante el arrastre que genera la compulsión ciega; un acto que obliga al siguiente. Los arcontes ponen una tendencia entrópica (hacia el orden-desorden mecanicista) en el comportamiento humano, que de otro modo sería libre para ejercer la auto-corrección y la auto-regeneración, como corresponde a nuestra verdadera naturaleza intrínseca.

La Humanidad, el Alma Humana, es muy superior a los Arcontes. Tiene esa chispa divina y la imaginación, y puede disponer de autoconciencia, por las cuales puede corregirse a sí misma y mantener su comportamiento de acuerdo con todo lo que es bueno, productivo y consecuente con los diseños últimos de la vida. Ahora aquí está el problema: aunque nosotros los humanos somos inmensamente superiores a los Arcontes, ( o mecanismos cyborg compensatorios inteligentes), no ejercitamos automáticamente nuestra ventaja (el poder creativo de la imaginación), sino que más bien necesitamos una prueba o un desafío para activarla.

Ellos dan las señales que se encargan de desencadenar este desafío. Enfrentando a estos embaucadores, la especie humana es desafiada a usar su imaginación para su misma supervivencia.

Los Arcontes son tanto agentes, como expresiones del poder del engaño en la mente humana, y no sólo de un modo general: junto a nosotros ellos co-efectúan la capacidad de auto-engaño de la especie humana entera.

Comprender que no estamos solos en el engaño a nosotros mismos, sino siempre involucrados en una orquestación cósmica, un juego amañado, es la gran verdad para la liberación de la especie humana de todas las formas de engaño, manipulación y esclavitud.

La tendencia a la auto-hipnosis o auto-sugestión es puramente arcóntica. Es como interrumpir el mecanismo del oído interno para tener a alguien ligeramente mareado y desequilibrado. Lo que es puesto en desventaja es la percepción, debido a la turbiedad de la sugestión: simplemente sugiere que algo sea visto de un cierto modo y la gente tenderá a verlo de esa manera. Aquí radica el éxito de la publicidad.

Esta tendencia ilusoria no ha sido simplemente dejada para funcionar como una disposición mental, sino que real y funcionalmente está “instalada” en el mecanismo del comportamiento humano, corporalmente activo.

La compulsión ciega del destino se debe a la manera en que la conducta se repite, al imprimirse a sí misma en el organismo humano, al estilo de la Programación Neuro-Lingüística. Nuestra esclavitud hacia el karma reside en esto: conductualmente, nos imitamos a nosotros mismos. Creamos un patrón inicial(humano) y luego lo repetimos compulsivamente (imitación arcóntica).

Por ejemplo, el borracho que golpea a la esposa que es la posibilitadora de su adicción, repite un patrón compulsivo de abuso, y ella repite su participación en aquel modelo, pero cada vez que aquello sucede, ellos son dos personas que realizan acciones distintas en aquel momento en el tiempo. Cada vez que él la golpea en la cara es un caso único de abuso físico, aunque su acto exhiba un patrón repetitivo de abuso.

Esta tendencia a la repetición ata a la especie humana a un duro destino. La esencia del karma en el modelo gnóstico no es la recompensa y el castigo, como puede verse en el credo abrahámico de la retribución divina y, de otro modo, en la doctrina hindú-budista del renacimiento. La idea clave aquí es el hecho de ser arrastrado por una fuerza.

La cadena de la esclavitud kármica no hace que una buena acción genere otra buena acción, ni tampoco hace que un mala acción genere otra mala acción. Simplemente hace que cualquier tipo de hecho se haga repetitivo y tenga vida propia. Siendo esto así, alguien que daña a otros es condenado por sus propias acciones a seguir haciendo eso hasta que se auto-corrija o hasta que alguien más lo corrija, o lo detenga, o le deje frío y muerto. La compulsión de la repetición fuerza al sujeto hacia la auto-corrección, o bien la completa entropía física de la repetición causará finalmente su ruina.
Apreciemos la importancia de comprender éstos puntos de vista.

Un acto genuinamente libre no tiene ningún mérito o detrimento, ninguna consecuencia derivada en forma mecánica para el que lo hace. Su consecuencia, si es que hubiera alguna, está implícita en el puro placer de su realización, en el gesto en su perfecta transitoriedad. La conclusión de sentido común de este arcano diagnóstico conductual es: aquellos que hacen daño seguirán haciéndolo y nunca atraerán el castigo desde el orden cósmico, ya que no hay ningún tal sistema de retribución. Entonces ellos verán lo que están haciendo y se auto-corregirán, o sólo lo harán hasta el final cuando ellos se desgasten, o se autodestruyan en un violento estallido, si es que no son detenidos primero por alguien.

Debido a la compulsión, nuestra conducta nos agota y nos desgasta. Vencerla nos da un impulso, un espíritu especial, que no surge en el constante empuje, libre de obstáculos, de nuestro potencial. Los Arcontes proporcionan la resistencia contra la cual generamos una liberación cada vez más alta de potencial. A cambio ellos consiguen jugar su juego, pero la auto-corrección puede ser realizada en cada situación donde ellos se inmiscuyen. La opción de auto-corrección significa que no hay ninguna responsabilidad desde fuera de la voluntad soberana de cada individuo solitario.

No existe tal cosa como el karma considerado como un sistema de recompensa y castigo. Cualquier cosa que usted haga sucede según un patrón de compulsión ciega, a menos que usted vea dicha estructura y la venza. Sólo entonces usted es realmente libre de hacer lo que desee; pero no estando todavía libre de la compulsión, usted no puede comprender qué es realmente ser libre.

La libertad depende no simplemente de la independencia y de la capacidad para actuar, sino de la acción libre de la repetición estereotipada, de la compulsión ciega, de la entropía arcóntica.
La comprensión de éstos asuntos, fue denominado por los griegos, metanoia; …..(más datos concepuales …):

… continuaremos intentando comprender la verdad …

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