Siete Espíritus enviados por toda Tierra

Si lo que se expresa en éstas enseñanzas fuese cierto; las bases para un correcto entendimiento entre todos los seres, incluso de diferentes constelaciónes, mundos y planetas en los misterios de el espacio, existencia y la temporalidad, se encontraría en lo que expresan ESTOS temas, manifiestos como universales.

La capacidad de reorientación, recuerdo e impulso de corrección, se encuentra viviente en todo Ser.
La manifestación de la septuplicidad Divina procedente del Logos Universo, se encuentra por doquier.

4  Juan, a las siete iglesias que están en Asia ( actualmente, “en el Reino Divino”):
Gracia a vosotros y paz, de aquel que es y que era y que ha de venir, y de los siete Espíritus que están delante de su trono,  y de Jesucristo, el testigo fiel, el primogénito de los muertos y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos ama y nos libertó de nuestros pecados con su sangre,  6 e hizo de nosotros un reino y sacerdotes para su Dios y Padre, a El sea la gloria y el dominio por los siglos de los siglos.

6   Delante del trono había como un mar transparente semejante al cristal; y en medio del trono y alrededor del trono, cuatro seres vivientes llenos de ojos  en todas  las  dimensiones.

Después el ángel me mostró un río de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero, 2 en medio de la calle de la ciudad. Y a cada lado del río estaba el árbol de la vida, que produce doce clases de fruto, dando su fruto cada mes; y las hojas del árbol eran para sanidad de las naciones.  3 Ya no habrá más mal-dición. (¿lenguaje corregido…?) El trono de Dios y del Cordero estará allí, y Sus siervos Le servirán. 4 Ellos verán Su rostro y Su nombre estará en sus frentes. 5 Y ya no habrá más noche, (dualidad)  y no tendrán necesidad de luz de lámpara ni de luz del sol,  porque el Señor Dios los iluminará, y reinarán por los siglos de los siglos.

6Y me dijo: “Estas palabras son fieles y verdaderas.”  El Señor, el Dios de los espíritus de los profetas, envió a Su ángel para mostrar a Sus siervos las cosas que han de suceder en-seguida.

7“Por tanto, Yo vengo pronto. Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro.”

8 Yo, Juan, soy el que oyó y vio estas cosas. Y cuando oí y vi, me postré para adorar a los pies del ángel que me mostró estas cosas. 9 Y me dijo: “No hagas eso. Yo soy consiervo tuyo y de tus hermanos los profetas de la verdad DIVINA, y de los que custodian las palabras y la comprensión de los significados de este libro.  Adora a Dios.” (La Fuente original de Energías Puras o Perfectas.)

12  Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis soportar.  13  Pero cuando El, el Espíritu de verdad, venga, os guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que escuche y comprenda, y os hará saber lo que habrá de venir, ( la cualidad auténtica) trayéndolo renovado a ésta manifestación.

23  Pues la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque ciertamente a los tales el Padre busca que le adoren. 24  Dios es espíritu, y los que le adoran deben adorarle en espíritu y en verdad.

34  Jesús les dijo: Mi alimento es hacer la voluntad del que me envió y llevar a cabo, REALIZAR, su obra. Ésta es la indeleble común unión del Alma en el Cuerpo Espiritual.

Los animales y las plantas, forman parte de los reinos en nuestro universo planetario. Los desarrollos áuricos se encuentran en funcion de los colectivos en los cuales viven. (VIDEO RESPECTO A POSIBLE EDUCACION DEL REINO ANIMAL, EN COMENTARIOS)

Día 7 de noviembre, seismo de intensidad 2,5 en los alrededores de Madrid.

seismos madrid

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16 Respuestas a “Siete Espíritus enviados por toda Tierra

  1. 4. Los Siete Rayos son siete Fuerzas Creadoras.
    5. Los Rayos se manifiestan por medio de los Siete Planetas Sagrados.
    6. Cada Ser humano proviene de uno de los Siete Rayos.
    7. Hay una Mónada, Siete Rayos e infinitas formas.

    pleroma

    Estamos considerando la expresión de la fuerza Primigenia en términos de Voluntad, es decir, del propósito divino, latente en la mente de Dios desde Los principios del tiempo y en los albores de la creación. Esa idea existe total y completa en la mente de Dios. En la manifestación es una actividad gradual evolutiva, autorreveladora y manifestada. Conocemos algo del aspecto inte­ligencia de Dios, que está revelado en la actividad viviente de la sustancia. Lentamente vamos aprendiendo algo respecto al amor de ese Gran Pensador, y su revelación ha llegado a la etapa en que la mente humana puede comparar su método de activi­dad viviente con el amor de la Deidad visualizado y sentido, ex­presado hasta ahora por el deseo de correctas relaciones humanas y el correcto trato de todo lo que no es humano. Acerca de la voluntad y el propósito de Dios, la humanidad nada sabe, porque la voluntad individual o la voluntad humana colectiva, que podría actuar como intérprete revelador y también servir como método de contacto, está dedicada al egoísmo y es ciega a los nive­les más elevados de la expresión divina.

    alma y liberacion

    De acuerdo al método ocultista, (es decir, esotérico, que estudia lo causal interno, no lo aparente) debemos comenzar por lo universal y el todo; a su tiempo, lo individual y lo particular serán revelados, pero siempre en relación con el todo. Debería ser posible, mediante un estudio de los siete rayos, de sus constelacio­nes relacionadas y sus agentes transmisores, los planetas, obtener una idea general de la afluencia de la energía Primigenia, como propósito emergente en el plano físico.

    resurreccion

    Después tenemos la voluntad que lleva a la realización, base de todas las relaciones y procesos de interrelación en nuestro sistema solar y (en lo que a la humanidad respecta) en el pla­neta. Es el principal factor responsable de la inevitabilidad de la culminación divina; la causa de la fructificación de todas las formas en todos los planos, y de la intención divina, y lo que está detrás de la conciencia misma. No encuentro palabras para expresar esto y lo dicho resulta totalmente inadecuado. Existe un reflejo vago e incierto de este cumplimiento de la voluntad, en la alegría de la realización, tal como lo registra el ser humano que ha hallado lo que su corazón desea. Largos procesos de evo­lución y una extensa experiencia de la actividad viviente de la voluntad de Dios, como Vida, preceden a esta realización. Este concentrado esfuerzo evolutivo y propósito indesviable, ha exi­gido mucho más que el deseo y aún más que la voluntad de estar activo. Existe una realización cumplida desde el mismo comienzo, porque la divina voluntad de realizar precede al es­fuerzo creador. Es la síntesis de la creación o esfuerzo persistente, adhesión a la visión y sacrificio total, y todos ellos en términos de la divina experiencia experimentada, si puedo formular así la idea. Recuerden, por lo tanto, que a través de todas estas expe­riencias de la voluntad divina corre el hilo de una síntesis rea­lizada.

    cruz alma

    Los siete rayos los hemos estudiado algo detalladamente en mis libros, desde el ángulo de la concien­cia y desde el punto de vista en que producen cambios y expansio­nes de conciencia en el hombre, en las naciones y en las razas. Ahora, dentro de lo posible, consideraremos estos rayos a medida que vayan expresando la actividad viviente y pura de la Deidad, cuando se realiza a Sí misma en la manifestación como incentivo puro, energía impersonal dirigida, e instinto divino, siendo este último una mezcla de fuerza instintiva y energía intuitiva. Po­dría decirse, a quienes poseen cierto grado de percepción esoté­rica, que esta Vida sintética, por ser cósmica, emana de los pla­nos cósmicos (LOS TRES PLANOS cósmicos superiores, con todas sus dimensiones) y no del sistema. De allí la dificultad de compren­derla:

    La voluntad condicionadora es la síntesis de la vida del plano físico-cósmico, del cual nuestros siete planos son los siete subplanos. Por lo tanto, mientras la conciencia humana no se haya expandido más de lo que está ahora, el hombre no podrá comprender tal realización sintética.

    La voluntad que trae realización es el divino incentivo (pues impulso no es el término apropiado) del plano astral cósmico.

    La voluntad que conquista a la muerte es una emanación del plano mental cósmico.

    Desde estos tres planos cósmicos (abarcando la personalidad sa­grada de los Logos solar y planetario) llegan las energías unidas de las tres constelaciones que controlan y energetizan a nuestro sistema solar: La Osa Mayor, las Pléyades y Sirio, actúan por intermedio de los siete rayos y éstos a su vez se expresan por intermedio de las doce constelaciones que forman la gran rueda zodiacal. Los Señores o Poderes Regentes de estas doce fuentes de luz y vida aminoran la potencia de estas tres energías mayores para que nuestro Logos solar pueda absorberlas; ellas se desintonizan los aspectos de las tres Potencias que no son ade­cuadas a nuestra vida del sistema, en este punto del proceso evolutivo, así como la Jerarquía desintoniza o aminora, sobre nues­tro pequeño planeta, las energías provenientes de Shamballa. Estas tres energías mayores, se expresan en forma misteriosa por intermedio de los siete rayos, así como todas las triplicidades se subdividen en septenarios, conservando sin embargo su iden­tidad. Estas siete energías que emanan de las tres mayores y son trasmitidas por conducto de las doce constelaciones, están cor­porificadas en los siete planetas sagrados y representadas en nuestra Tierra por los siete Espíritus ante el trono de Dios (el símbolo de la síntesis). Esta grandiosa interrelación está perso­nificada en el gran proceso de: Transmisión, Recepción, Absorción, Relación y Actividad Viviente. El método es de Invocación y Evocación. Ambas frases contienen uno de los indicios más importantes de todo el proceso evolutivo, la clave para el enigma del tiempo y del espacio y la solución de todos los problemas. Pero el factor más importante consiste en que toda la cuestión cons­tituye la expresión de la Voluntad enfocada.

    cruz liberadora

    Nuestro tema es el plan, el propósito y la voluntad divinos, no la evolución de la conciencia o del segundo aspecto de la divinidad. Concierne al espíritu y no al alma. Trata de for­mular en cierta medida la vida del Padre, la voluntad de la Mó­nada y el propósito del Espíritu. En éstos (los tres aspectos de la voluntad) está germinando la simiente del próximo sistema solar, el tercero, y la fructificación de la Manifestación de la Per­sonalidad del Logos. Por lo tanto, es necesario interpretar los siete rayos en términos de voluntad y no de amor o conciencia. Esto es lo que trataremos de hacer ahora.

    1er. RAYO. – La energía de Voluntad o Poder. Este rayo está destacadamente relacionado con ese aspecto de la voluntad que conquista a la muerte, sin embargo, es el Rayo del Destructor. Sobre esto les recordaré que la actitud humana de que la muer­te es el destructor, presenta un punto de vista limitado y erró­neo. El primer rayo destruye a la muerte, porque en realidad no existe tal cosa; ese concepto es parte de la Gran Ilusión, una limitación de la conciencia humana, y está básicamen­te relacionado con el cerebro y no con el corazón, por ex­traño que parezca. Es, en un verdadero sentido, “una ficción de la imaginación”. Cavilen sobre esto. La abolición de la muerte y la destrucción de la forma es una manifes­tación de primer rayo, que en realidad trae la muerte de la negación e inaugura la verdadera actividad. Es la ener­gía que puede ser llamada “incentivo divino”; es la vida que reside en la simiente, que destruye sucesivamente to­das las formas, a fin de que pueda efectuarse la fructifi­cación final. Ésta es la clave del primer Rayo. Es la Voluntad de Iniciar.

    Hoy, en lo que a la humanidad concierne, su más elevada realización es la iniciación.

    2do. RAYO. – La energía de Amor-Sabiduría. Esta energía fun­damental es la voluntad de unificar, sintetizar, lograr cohe­rencia y atracción mutua y establecer relaciones, pero -re­cuerden esto- son relaciones totalmente independientes de la conciencia de la relación o la realización de la unidad. Es la unificación tal como se ve desde el principio, que existe siempre y eternamente en la Mente de Dios, Cuya voluntad abarca el pasado, el presente y el futuro y Cuya [e443] mente no piensa en términos de evolución o de proceso. El proceso es inherente a la simiente; el anhelo de evolu­cionar acompaña inevitablemente la vida en manifestación. Es la Voluntad de Unificar.

    Hoy, en lo que a la humanidad concierne, su expresión más elevada es la visión mística.

    3er. RAYO. – La energía de Inteligencia Activa. Es la volun­tad del propósito condicionado. Los factores que se desa­rrollan por su intermedio llevan a cabo enérgicamente el plan reconocido, con una meta inteligente, concebida con un incentivo activo, que lleva adelante el proceso inteli­gentemente, por la fuerza de su propio impulso. Vuelvo a recordarles que no me refiero a la conciencia humana, sino a la totalidad de esa empresa que supedita a la materia y la adapta a la idea básica en la mente de Dios. Pero nin­gún ser humano es aún capaz de concebir esa idea. Nadie sabe cuál es la voluntad de Dios ni la naturaleza de Su pro­pósito inteligente. Es la Voluntad de Evolucionar.

    Hoy, en lo que a la humanidad concierne, su expresión más elevada es la educación, o el desarrollo progresivo por me­dio de la experiencia.

    4to. RAYO. – La energía de Armonía a través del Conflicto. Ésta es fundamentalmente la voluntad de destruir las li­mitaciones, que no es lo mismo que la voluntad de destruir la negación, como en el caso del primer rayo, pero es un aspecto similar a ése. No me refiero al aspecto conciencia que reconoce y se beneficia de esa lucha, sino a la energía inherente a todas las formas, y particularmente fuerte en la humanidad (porque el hombre es autoconsciente), que produce, ineludible e inevitablemente, la lucha entre la vida y lo que ha elegido como limitación; esto oportunamente destruye o rompe esa limitación en el momento en que se logra una verdadera armonía o unificación. Esotéricamente podría decirse que cuando la forma (limitación) y la vida se equilibran, aparece inmediatamente una brecha, y a través de ella fluye una fresca emanación de la voluntad. Cristo tuvo que morir porque había logrado la armonía con la voluntad de Dios, entonces, “el velo del Templo se rasgó en dos de arriba a abajo”. Aquí aparecerá la signi­ficación de esta fresca emanación de la Voluntad; el esce­nario está preparado para una nueva y fresca actividad del principio viviente. En lo que a la humanidad se refiere, las “simientes de la muerte” emergen por intermedio de este rayo, y la inexorable parca, la muerte, no es más que un aspecto de la voluntad, condicionado por el cuarto rayo que emerge del cuarto plano. La muerte es un acto de la intuición, trasmitido por el alma a la personalidad y que, luego, de acuerdo a la voluntad divina, lo lleva a cabo la voluntad individual. Ésta es la Voluntad de armonizar.

    Hoy, en lo que a la humanidad concierne, su expresión más elevada es la intuición, cuando se expresa a través de la actividad grupal. Siempre la muerte libera al individuo para que entre en el grupo.

    5to. RAYO. – La energía de la Ciencia Concreta o Conoci­miento. Para comprender esta expresión de la voluntad divina, el estudiante debe recordar el aforismo ocultista que dice “materia es espíritu en el punto inferior de la ma­nifestación y espíritu es materia en su punto más elevado”. Básicamente, esta voluntad puede producir concreción y, sin embargo, al mismo tiempo constituir el punto donde espíritu y materia se equilibran y equiparan. Ésta es la razón de por qué la perfección humana se lleva a cabo cons­cientemente en el plano mental, el quinto plano; esto lo lleva a cabo el quinto rayo, y en ese plano tiene lugar la liberación, al recibir la quinta iniciación. Ésta es la volun­tad inherente a la sustancia, y pone en actividad a todos los átomos con los cuales están construidas las formas. Tam­bién está estrechamente relacionada con el primer sistema solar, aunque va liberando a esos miembros de la familia humana que constituirán el núcleo alrededor del cual se cons­truirá el tercer sistema solar. La energía de este rayo es inteligencia; es la simiente de la conciencia, pero no de la conciencia como la entendemos nosotros; es la vida inhe­rente a la materia y la voluntad para trabajar inteligen­temente; es ese algo viviente para lo cual no tenemos deno­minación, producto del primer sistema solar. Constituye uno de los principales haberes de Dios, el Padre, y también de la Mónada humana. Es la Voluntad de Actuar.

    Hoy, en lo que a la humanidad concierne, su más elevada expresión es la liberación -por medio de la muerte o la iniciación.

    6to. RAYO. – La energía de la Devoción o del Idealismo. Es la voluntad que personifica la idea de Dios. Proporciona el poder motivador que se halla detrás de la actuación de lo que pueda ser el propósito de la creación. No tenemos aún ni la más mínima idea de lo que ese- propósito puede ser. Un ideal está relacionado con el aspecto conciencia, en lo que a los seres humanos se refiere. Una idea se relaciona con el aspecto voluntad. Este rayo personifica una potencia dominante. Expresa el deseo de Dios y es la energía básica que emana del plano astral cósmico. Oculta el misterio que contiene la relación entre la voluntad y el deseo. El deseo se relaciona con la conciencia. La Voluntad no. Sin em­bargo, no estamos considerando la conciencia, sino esa fuer­za impersonal que impulsa adelante a través de los siete planetas de nuestro sistema solar y hace de la idea de Dios un hecho consumado en el Eterno Ahora. ¿Significa algo este enunciado para ustedes? Presumo que muy poco; es ]a enunciación básica de una realidad oculta, respecto a la energía cuando se expresa en forma excepcional y peculiar, por intermedio de la humanidad. Recordaré aquí un enun­ciado de La Doctrina Secreta, “una idea es un Ser incorpó­reo que no se sustenta por sí misma, pero da figura y forma a la materia informe y se convierte en la causa de la ma­nifestación”. Esta afirmación nos lleva directamente a Dios Padre, a la Mónada, al Uno. En consecuencia, está rela­cionada con la Voluntad y no con la conciencia. La con­ciencia es en sí el reconocimiento de un plan progresivo. La Voluntad es la causa, el Principio energetizante, la Vida, el Ser. Ésta es la Voluntad de Causar.

    Hoy, en lo que a la humanidad concierne, su expresión más elevada es el idealismo, el incentivo y la causa de la acti­vidad humana.

    7mo. RAYO. – Es la energía de Orden Ceremonial. Constitu­ye una expresión de la voluntad que impele hacia la ma­nifestación externa; contiene en sí la periferia y el punto en el centro. Es la voluntad para “la síntesis ritualista”, si puedo expresarlo así; la Necesidad es el principal factor condicionante de la naturaleza divina -la necesidad de expresarse a sí mismo; la necesidad de manifestarse en forma rítmica y ordenada; la necesidad de abarcar “lo que está arriba y lo que está abajo” y, por medio de esa acti­vidad, producir belleza, orden, perfectas totalidades y co­rrectas relaciones. Es la energía impulsora que emana del Ser cuando aparece, toma forma y vive. Es la Voluntad de Expresar.

    Hoy, en lo que a la humanidad concierne, su expresión más elevada es la organización.

    En los enunciados que anteceden, respecto a los rayos, pueden ver que todo el círculo de su actividad es completo desde el ángulo de Dios, el Padre; la voluntad para iniciar la manifes­tación y su expresión progresiva resultante, se une con la voluntad para lograr la plena realización y la energía del Ser mismo -llega hoy en tiempo y espacio (en la mente de Dios) a la plena consumación.

    3. Las Notas Claves de los Siete Rayos y el Aspecto Voluntad.

    Las notas claves de los siete rayos, debido a que consti­tuyen la revelación de los siete Grandes Seres, son:

    Iniciación. Unificación. Evolución. Armonización. Ac­ción. Causación. Expresión.

    Éstas son las notas clave para la humanidad, en su punto actual de desarrollo evolutivo; cuando estas siete energías ac­túan en la conciencia humana, en un esfuerzo por producir y evocar el aspecto Voluntad en el hombre avanzado, producen:

    Iniciación. Visión. Educación. Intuición. Liberación. Idea­lismo. Organización.

    Un cuidadoso estudio de los siete rayos mayores y las siete notas clave menores, revelará estas verdades y su promesa. Al final de la Era acuariana dichas notas clave variarán algo, porque el reconocimiento de la Voluntad (que conduce a la cola­boración comprensiva) producirá grandes cambios en la pola­rización y objetivos humanos -objetivos ya logrados.

    Veamos ahora cómo estas fundamentales energías de rayo actuarán en las relaciones planetarias y zodiacales del hombre, y por qué ciertas constelaciones y planetas están relacionados con algunos rayos y trasmiten influencias definidas y especí­ficas al centro que llamamos humanidad, produciendo ciertas tendencias, evocando ciertas actitudes de la voluntad y condu­ciendo, por consiguiente, a ciertos eventos inevitables, así como a definidos y determinados modos de ser.

  2. DIEZ PROPOSICIONES FUNDAMENTALES
    1. Hay una sola vida
    2. Hay Siete Rayos
    3. Vida- Cualidad- Apariencia, constituyen la Existencia.
    4. Los Siete Rayos son siete Fuerzas Creadoras
    5. Los Rayos se manifiestan por medio de los Siete Planetas Sagrados
    6. Cada Ser humano proviene de uno de los Siete Rayos
    7. Hay una Mónada, Siete Rayos e infinitas formas
    8. Las Leyes de la Evolución incorporan el Propósito de Vida de los Siete Rayos.
    9. El hombre se desarrolla por la propia expresión y Autocomprensión.
    10. La individualización conduce finalmente a la Iniciación.

    AL COMENZAR la primera parte de éste tratado, y antes de iniciar el verdadero estudio de los rayos, trataré de formular las diez proposiciones fundamentales sobre las cuales se basa toda la enseñanza. Constituyen para mí, humilde trabajador de la Jerarquía, y para la Gran Logia Blanca, la afirmación de la realidad y de la verdad. Los estudiantes y los investigadores deben aceptarlas como hipótesis:

  3. Conocemos los cuatro reinos planetarios. La trinidad (el Conocedor, el conocimiento, Lo Conocido) espera en Vd.

    Las cruces simbolizan las claves de los séptuples sonidos universales de la Vida, el Amor, la inteligencia y la Voluntad.

    LOS SIETE CONSTRUCTORES CREADORES, LOS SIETE RAYOS

    TERMINADA la primera parte, sentamos por lo tanto las bases para futuros estudios. Primero haré una breve exégesis de la teoría fundamental contenida en La Doctrina Secreta, llamada teoría hilozoista. Ella afirma la existencia de una sustancia viviente, compuesta de una multiplicidad de vidas sensibles, las que son impulsadas continuamente a manifestarse mediante el “aliento de la Vida divina”. Dicha teoría no reconoce la existencia en el universo de la materia llamada inorgánica, y recalca el hecho de que todas las formas están construidas de vidas infinitesimales, que en su totalidad -grandes o pequeñas- constituyen una Vida, conglomerado de vidas que a su vez son parte integrante de una Vida mayor. ( ES DECIR, más amplia o extensa DIMENSIONALMENTE) Tenemos así la gran escala de vidas que se manifiestan en máxima expresión y van desde esa diminuta vida llamada átomo (de la cual la ciencia se ocupa), hasta esa vasta vida atómica que llamamos un sistema solar.

    Ésta es una definición breve e inadecuadamente expresada de la doctrina hilozoista, y una tentativa de interpretar y encontrar el significado del mundo fenoménico manifestado, con sus tres principales características: vida, cualidad y apariencia. Debemos buscar el significado que existe detrás de todas las formas y experiencias de la vida, y aprender a penetrar en ese mundo de fuerzas subjetivas, el verdadero mundo en el cual quienes estudian los misterios de el Ser.Tomemos estas tres palabras y tratemos de comprender su significación en relación con los rayos.

  4. Hola, saludos a Todos.

    Quisiera indicar, que NO he estudiado los significados que expresan algunos de los vídeos que están en éste post, pero considero que en todo caso, sólo pueden ser escuchados con cautela.

    Con arreglo a las enseñanzas esotéricas, sí que creo recordar que nos hablan respecto a las existencias de los “universos 1 y 2”, y nos indican
    que debemos intensificar nuestra prepación hacia el “universo 3”, el cual ( manifiesta-manifestará) más íntegramente la perfeccion divina. Precisamente es en éste sentido ( la correcta VOLUNTAD) en el cual intento centrar los trabajos que trato de compartir en éste blog.

    Hay delicadas cuestiones; veré si puedo referenciar algo más.

    ……………………..

    7. Conocer los ciclos significa tener conocimiento del número, del sonido y del color.

    8. El pleno conocimiento del misterio de los ciclos lo posee únicamente el adepto perfecto.

    III Todas las almas son iguales a la Super-Alma.

    El Logos del sistema solar es el Macrocosmos. El hombre es el microcosmos.
    El alma es un aspecto de todas las formas de vida desde un Logos hasta un átomo.
    La relación que existe entre todas las almas con la Super-Alma es la base científica de la creencia en la Fraternidad. Fraternidad es una realidad de la naturaleza, no un ideal.
    La Ley de Correspondencia explica los detalles de esta relación. Esta Ley de Correspondencia o de Analogía interpreta el sistema y explica al hombre la existencia de Dios. Así como Dios es el Macrocosmos para todos los reinos de la naturaleza, así también el hombre es el macrocosmos para todos los reinos subhumanos. La meta para la evolución del átomo es la autoconciencia, tal como se demuestra en el reino humano. La meta para la evolución del hombre es la conciencia grupal, así como lo manifiesta un Logos planetario. La meta para el Logos planetario es la conciencia de Dios, tal como lo expresa el Logos solar. El Logos solar es la suma total de todos los estados de conciencia dentro del sistema solar.

  5. Hola, saludos a Todos … siempre estamos a tiempo de hacer limpieza,

    … tenemos temas muy vitales que tratar … en cuanto se pueda …

  6. LOS FENOMENISMOS EN ÉSTOS PLANOS, Y LOS GRUPOS QUE ESTÁN DETRAS, son estudiados de diferentes maneras, con arreglo a los desenmascaramientos desde diferentes ángulos.

  7. … intentando HABLAR CLARO: es muy necesario conocer ésto:

  8. El tema de las tres Cruces zodiacales -las Cruces Mutable, Fija y Cardinal- conciernen a las totalidades o a la síntesis de la manifestación y a la experiencia unificada de una entidad encarnante, sea Dios o el hombre.

    Por lo tanto, sólo pueden comprenderlo quienes poseen conciencia incluyente, es decir, percepción iniciática. Sin embargo, pueden hacerse algunos comentarios generales.

    Las tres cruces son, como bien saben:

    La Cruz del Cristo Oculto – La Cruz Mutable.

    Es la Cruz de las cuatro energías principales, que producen las circunstancias condicionantes y transforman al hombre animal en un aspirante.

    Es la Cruz de la personalidad o del ser humano, que se desarrolla en forma constante, integrándose finalmente. Esto tiene lugar, primero, en respuesta a las circunstancias y luego, a la inclinación del alma.

    Es la Cruz del cambio temporal y temporario, de la fluidez y de esos ambientes que se alteran constantemente e impulsan al alma, que anima la forma, a ir de una extrema experiencia a otra, de manera que la vida oscile entre los pares de opuestos.

    Es la Cruz de la forma que responde, nutre y desarrolla la vida del Cristo que mora internamente, el alma oculta o Señor del Ser.

    Los cuatro brazos de esta Cruz son Géminis-Virgo-Sagitario-Piscis. Algunas veces se la denomina la Cruz Común, porque condiciona al rebaño común, la masa humana.

    La Cruz del Cristo Crucificado – La Cruz Fija.

    Es la Cruz compuesta por las cuatro energías que condicionan la vida del hombre, que es ante todo un [e412] discípulo en probación y luego un discípulo aceptado o con­sagrado.

    Es, destacadamente, la Cruz del alma. El hombre que se halla en la Cruz Fija está llegando a ser acrecentadamente consciente de su orientación e influencia, y no responde tan ciegamente como el hombre que se halla en la Cruz Mutable. No “asciende, en un sentido técnico a esta Cruz de Correcta Orientación”, hasta no haber alcanzado, en cierta medida, contacto con el alma y reci­bido un toque de iluminación y de intuición espiritual -no importa cuán fugaz pueda ser ese destello.

    Es la Cruz de “la visión fija y de ese intento inmutable que impele al hombre a ir desde un punto de luz hasta la brillante luz solar”. El hombre en la Cruz Fija dice: “Soy el alma y aquí permanezco. Nada moverá mis pies fuera del estrecho lugar en el que permanezco. Enfrento la luz. Soy la Luz, y en esa luz veré la Luz”.

    Es la Cruz cuyas cuatro energías se mezclan con las ener­gías del sistema solar mismo y las trasmiten. Esto puede hacerlo el hombre porque en la Cruz Fija está llegando a ser acrecentadamente consciente de los acontecimientos más importantes que él, y más absorbentes que sus ante­riores intereses que conciernen a la humanidad, en su relación con las fuerzas solares, no sólo con las fuerzas planetarias. Va siendo cada vez más sensible a un todo mayor.

    Las energías de esta Cruz continúan evocando respuesta hasta el momento de recibir la tercera iniciación.

    Los cuatro brazos de esta Cruz son Tauro-Leo-Es­corpio-Acuario. Se la denomina Cruz Fija porque el hom­bre está crucificado en ella por la directa elección y la intención inamovible de su alma. Una vez tomada esta decisión no puede retroceder.

    La Cruz del Cristo Resucitado – La Cruz Cardinal.

    En esta Cruz, de acuerdo a la paradoja ocultista y al tiempo y espacio, el Espíritu es crucificado. Sus cuatro energías rigen y dirigen al alma cuando avanza en el Sendero de Iniciación. Lógicamente, tratándose de un estado de conciencia tan excelso, poco puedo decir res­pecto a esta Cruz. excepto hacer vagas generalizaciones.

    Por lo tanto es preeminentemente, la Cruz de la Iniciación y de los comienzos. Concierne fundamentalmente “al comienzo del interminable Camino de la Revelación” que se inicia cuando se entra en el Nirvana, para lo cual todas las etapas previas al Sendero de Evolución no han sido más que preparatorias.

    La citas dadas a continuación pueden aportar com­prensión y ayuda a fin de iluminar este tema tan difícil, indicando el significado de esta Cruz Cardinal como in­fluencia culminante y revelando lo que tienen por de­lante quienes logran la categoría jerárquica:

    “Toda belleza y bondad, todo lo que contribuye a la desaparición del dolor y la ignorancia en la Tierra, debe ser dedicado a ‘la Gran Culminación. Entonces, cuando los Señores de Compasión hayan civilizado espiritualmen­te a la Tierra y hecho de ella un Cielo, quedará revelado para el peregrino el interminable Sendero que se extiende hasta el Corazón del Universo. El hombre, que entonces ya no será hombre, habrá trascendido la naturaleza, e impersonalmente, no obstante en forma consciente, unificado con todos los Seres Iluminados, ayudará a cum­plir la Ley de la Evolución Superior, de la cual el Nirvana no es más que el principio”. (Yoga Tibetano y Doctrinas Secretas.)

    Ésta es la Cruz de los “brazos extendidos, del corazón abierto y de la mente superior”, y quienes se hallan en ella conocen y gozan de la significación subyacente en las palabras: Omnipresencia y Omnisciencia, y están en proceso de desarrollar los aspectos superiores del Ser, que inadecuadamente describimos con la palabra Omnipo­tencia.

    Las energías de la Cruz Cardinal se fusionan con esas energías a las cuales sólo podemos dar el nombre de energía cósmica, aunque ésta no les signifique nada. Con­tienen la cualidad de Aquel del Cual Nada Puede Decirse, y están “matizadas con la Luz de los siete sistemas sola­res”, de los cuales nuestro sistema solar es uno.

    El alcance y el ciclo de su influencia en la vida del ini­ciado son absolutamente desconocidos, incluso para nues­tro Logos planetario, que está crucificado sobre sus “brazos abiertos”.

    1. La Cruz del Cristo Oculto.

    Hablando en forma general, la Cruz Mutable rige por lo tanto a la forma o naturaleza corpórea; controla todo el ciclo de vida del alma individual a través de las etapas de las expe­riencias inferiores de la humanidad, etapas estrictamente huma­nas, y los procesos integrantes del desarrollo de la personalidad, hasta que el hombre se trasforma en una persona alineada, reorientándose lentamente hacia una visión superior, una capta­ción horizontal y vertical más amplia de la realidad, y convir­tiéndose en aspirante. Esta Cruz rige a la triplicidad inferior en manifestación y a los tres mundos de la evolución humana. La Cruz Fija rige al alma, que ahora es consciente dentro de la forma humana y en los tres mundos, pero controla todo lo denominado “los cinco mundos de la realización humana” -los tres niveles de actividad estrictamente humanos y los dos super­humanos, es decir, la trinidad inferior y la Tríada espiritual. Concierne a toda la vida de la experiencia y la expresión del alma, después que la Cruz Mutable ha obligado, en realidad, al hombre a pasar los senderos de purificación y del discipulado. Se relaciona con la integración del alma y la personalidad y su total mezcla o fusión. La Cruz Cardinal rige la manifesta­ción de la Mónada en toda su gloria y belleza, ciclo de influencia que tiene dos etapas: Una, en que la Mónada se expresa en los seis planos de manifestación, en “sabiduría, fuerza y belleza”, por intermedio del alma y de la personalidad integradas. Esta etapa es relativamente breve. La otra, en que -retirado y abs­traído de esas formas de Ser- “el UNO prosigue en un Camino superior y pasa a reinos desconocidos, hasta para los más ele­vados Hijos de Dios en nuestra Tierra.

    Podría decirse que la Cruz Mutable constituye la influencia condicionante de ese gran centro planetario denominado humano; la Cruz Fija constituye eminentemente la principal serie con­troladora de energías regentes, trasmitidas por el centro deno­minado Jerarquía planetaria; la Cruz Cardinal rige y condiciona (en forma desconocida para los hombres) ese gran centro plane­tario denominado Shamballa.

    Por lo tanto, verán cuán grandioso es éste tema. Permítase­me repetir que sólo quienes pueden pensar en términos de cuales­quiera de las tres Totalidades mencionadas, sabrán de lo que ha­blo; las mentes menos capacitadas obtendrán una imagen o visión de posibilidades trascendentales que los ayudará a obtener una expansión de conciencia, pero lo que expondré permanecerá en el nivel de lo (momentáneamente) inalcanzable.

    Técnica y académicamente se aclarará el tema, si puntualizo que:

    La Cruz Mutable es la Cruz del Espíritu Santo, de la tercera Persona de la Trinidad Cristiana, pues organiza la sustancia y evoca la respuesta sensible de la sustancia misma.

    La Cruz Fija es la Cruz del Hijo de Dios, de la segunda Per­sona de la Trinidad, impulsado por el amor a encarnar en la materia y a ser conscientemente crucificado en la Cruz de la materia

    La Cruz Cardinal es la Cruz del Padre, el primer aspecto de la sagrada Trinidad, que envió al Espíritu Santo (el Aliento) porque la Mente de Dios visualizó un destino para la materia, que ha tardado mucho tiempo en cumplirse, “ya cercano el momento”, el Hijo cumplió la ley en colaboración con el Espí­ritu Santo, y esto en respuesta al “hágase” del Padre.

    Estas tres Cruces en su total manifestación se relacionan con las tres energías básicas, que trajeron a la existencia el sistema solar; constituyen las tres expresiones principales y sintéticas de la Vo­luntad suprema, motivadas por el amor y expresadas por la acti­vidad. En estas Cruces, la capacidad de Ver el Todo, propósito-­móvil-expresión, vida-cualidad-apariencia, se trasforma y cambia. En la Cruz Mutable, el hombre crucificado no ve nada. Sufre, agoniza, desea, lucha, y es la víctima aparente de las circunstan­cias, caracterizándose por la visión velada y los anhelos incipien­tes, que gradualmente toman forma hasta que alcanza la etapa de aquiescencia. y aspiración. Luego, en la Cruz Fija, empieza a com­prender la totalidad del propósito de la experiencia en la Cruz Mutable (en lo que a la humanidad concierne) que hay un propó­sito jerárquico que puede ser captado sólo por el hombre que está dispuesto a ser crucificado en esa Cruz. Alcanza la etapa de la responsabilidad, de la autopercepción y de la correcta dirección. Su orientación es ahora “espiritualmente vertical, lo que implica la incluyente horizontal”. En esta etapa va adquiriendo forma, en su conciencia, el Plan del Logos. En la Cruz Cardinal, el pro­pósito y la culminación unificada de las dos crucifixiones anteriores evidencia en forma casi cegadora, aparece con toda claridad la visión de la intención unificada de las tres Personas de la Tri­nidad subyacente -cada una en Su Propia Cruz.

    Quizás la simplicidad de los tres símbolos que se darán a con­tinuación, puedan servir de algo para aclarar lo que he tratado de impartir.

    La Cruz Mutable, de cambio material y movimiento constante, puede ser representada por la svástica. El Hombre es inconsciente
    de la naturaleza de las cuatro energías entrantes y poco puede in­terpretar en términos del alma. Las energías hacen impacto sobre él y lo impulsan a la actividad material. La Cruz de la personali­dad hace que el hombre crucificado en ella, se dedique a las co­sas materiales, para poder en su oportunidad emplearlas divina­mente. Los nazis eligieron de esta Cruz el aspecto inferior del símbolo, expresando así al finalizar el ciclo material de la exis­tencia humana, el falso y maligno empleo de la materia, cuya clave es la separatividad, la crueldad y el egoísmo. El mal uso de la sustancia y la prostitución de la materia y de la forma para fines malignos, constituye el pecado contra el Espíritu San­to. Podría decirse que la svástica “lleva a un terrible peligro y a erróneos caminos a aquellos cuya codicia es grande y no ven la belleza de la Cruz que alborea ni sienten amor por las vidas humanas”. Para quienes no responden a los aspectos y efectos inferiores de la Cruz que gira (según se la denomina a veces), “la svástica los arroja lejos y fuera de sí misma hasta que se detienen en la Cruz de la crucifixión elegida”, la Cruz Fija del discípulo consagrado.

    El símbolo de la Cruz Fija (en lo que a la humanidad se re­fiere) puede ser expresado así. Ésta es la Cruz de la Humanidad. En ella el hombre obtiene la iluminación y es consciente de los efectos del ciclo completo (indicado por el círculo) de las cuatro energías, a las cuales estaba sometido en la Cruz Mutable.

  9. Con arreglo a las ENSEÑANZAS ESPIRITUALES, podemos interactuar

    CON LOS MUNDOS SUPERIORES, mediante el DESPERTAR DEL ALMA,

    lo cual, posiblemente quiere expresar nuestra “autentificación” en
    las energías verdaderas que proceden de la Voluntad, es decir, de nuestros verídicos Origenes Energéticos.

    … pero ésto casi nadie lo dice, aunque muchos pretender saber …
    sin embargo, se indica muy claramente lo que es la situación …

  10. Preocupantes síntomas en el desarrollo mundano: hay, sin duda, terribles engaños en éstos asuntos EN LA ACTUAL ABERRANTE SOCIEDAD … ¿cómo se puede llegar a éstas situaciones infernales …? ésto dicen,

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