nacimiento de las aguas y del espíritu, iniciaciones en Alma Humana

11   De cierto, de cierto te digo, que lo que sabemos hablamos, y lo que hemos visto, testificamos; y no recibís nuestro testimonio. 12  Si os he dicho cosas terrenas, y no creéis, ¿cómo creeréis si os dijere las celestiales? 13   Y nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo, el Hijo del hombre, que está en el cielo. 14  Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del hombre sea levantado; 15    Para que todo aquel que en él creyere,   no se pierda,   sino que comprenda   y   obtenga vida eterna.

5   Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en la  Realidad  que  es  la  Verdadera Creación  de Dios.

aguas de el cielo

En la imagen; apertura  Central de los Cielos y descenso a la Materia de corrientes de Energías Búdicas Superiores.

51   Y les dijo:  En verdad, en verdad os digo que veréis el cielo abierto  y  a los ángeles de Dios subiendo y bajando   sobre el Hijo del Hombre.

“La segunda iniciación constituye la crisis del control del cuerpo astral. Así como en la primera iniciación se manifiesta el control del cuerpo físico denso, en la segunda se manifiesta análogamente el control del astral. El sacrificio y la muerte del deseo ha sido la finalidad del esfuerzo. El ego dominó al deseo, y sólo queda el anhelo de lo que es para beneficio del todo, de acuerdo a la voluntad del ego y del Maestro. El elemental astral es controlado, el cuerpo emocional se torna puro y límpido y va desapareciendo rápidamente la naturaleza inferior. Entonces el ego se aferra nuevamente a los dos vehículos inferiores y los somete a su voluntad. La aspiración y anhelo de servir, amar y progresar, llegan a ser tan intensos, que por lo general se observa un desarrollo muy rápido. Esto explica por qué, esta iniciación y la tercera, se suceden con frecuencia (aunque no invariablemente) en una misma vida. En este período de la historia del mundo se ha dado tal estímulo a la evolución, que las almas aspirantes -al sentir la angustiosa y perentoria necesidad de la humanidad- sacrifican todo a fin de satisfacer esa necesidad.”

“Es en la tercera iniciación, denominada a veces la Trasfiguración,  cuando la entera personalidad queda anegada por la luz descendente. Después de esta iniciación la mónada guía definitivamente al ego, derramando acrecentadamente su divina vida en el canal ya preparado y purificado.”

En comentarios:
¿ QUÉ RELACIÓN EXISTE ENTRE EL HIJO Y EL SOL ?
… Esta pregunta nos lleva primeramente a considerar Quién es el Hijo y cuál es Su función…

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10 Respuestas a “nacimiento de las aguas y del espíritu, iniciaciones en Alma Humana

  1. ¿QUÉ RELACIÓN EXISTE ENTRE EL HIJO Y EL SOL?

    Esta pregunta nos lleva primeramente a considerar Quién es el Hijo y cuál es Su función.

    Todo sistema que merece el nombre de filosófico reconoce universalmente dos factores, espíritu y materia, purusha y prakriti. A veces se tiende a confundir los términos “vida y forma”, “conciencia y vehículo de la conciencia”, con los términos “Espíritu y materia”. Dichos términos se relacionan, pero el punto de vista se aclararía si comprendiéramos que antes de la manifestación o del nacimiento de un sistema solar es más correcto emplear las palabras Espíritu y materia.

    Cuando ambas se interrelacionan durante la manifestación, después que ha cesado el intervalo praláyico entre los dos sistemas, entonces la vida y la forma, la conciencia y sus vehículos, son términos correctos, porque durante el período de abstracción no existe la conciencia ni la forma, y la vida, manifestándose como principio, tampoco existe. Sólo existe Espíritu-sustancia pero en estado de positividad, de total neutralidad, de negatividad y de pasividad.

    En la manifestación ambos se aproximan; actúan entre sí; la actividad reemplaza a la pasividad, la positividad a la negatividad; hay movimiento en vez de pasividad y ambos factores primordiales ya no son neutros, sino que se atraen y rechazan, se interactúan y se utilizan. Sólo entonces podemos tener la forma animada por la vida y la conciencia manifestada a través de vehículos adecuados.

    ¿Cómo se puede manifestar esto? En términos de fuego, cuando los dos polos eléctricos se unen definitivamente, se observa calor y luz por medio de la vista y la sensibilidad esotéricas. Esta relación se establece y perfecciona durante el proceso evolutivo.

    El calor y la luz se producen por la unión de los dos polos, o por el matrimonio esotérico de lo masculino y lo femenino, Espíritu (padre) y materia (madre). Físicamente dicha unión produce el sistema solar objetivo, el Hijo del Padre y de la Madre. Subjetivamente produce al Sol, suma total de las cualidades de luz y calor.

    En términos de Fuego, mediante la unión o unificación del fuego eléctrico (Espíritu) con el fuego por fricción (materia energetizada) se produce el fuego solar. Este fuego solar se distinguirá de todo lo demás por su desenvolvimiento evolutivo y por la intensificación gradual del calor que se ha de sentir y la luz que se ha de ver.

    Para poder llegar a una comprensión más clara de este tema tan abstracto, podemos considerar que el microcosmos, el hombre, evoluciona en los tres mundos. El hombre es el producto de la aproximación (imperfecta hoy) de los dos polos: Espíritu (el Padre en el cielo) y materia (la Madre). Esta unión da por resultado un Hijo de Dios individualizado, la unidad del Yo divino, y su reproducción exacta, en miniatura, en el plano más inferior del gran Hijo de Dios u Omni-Yo, quien constituye en Sí mismo la totalidad de todos los hijos, en miniatura, de todos los yoes individualizados y de todos y cada uno de los entes.

    Expresado en otros términos, el microcosmos, desde el punto de vista subjetivo, es un sol en miniatura que se distingue por las cualidades de luz y calor. En la actualidad esa luz se halla como “debajo de un cesto”, o profundamente oculta por un velo de materia; pero en el proceso evolutivo brillará en tal forma, que los velos se desvanecerán ante el resplandor de la excelsa gloria. Actualmente el calor microcósmico es mínimo, es decir, la radiación magnética entre los entes microcósmicos se siente poco (según el significado oculto del término), pero con el tiempo las emanaciones de calor -debido a la intensificación de la llama interna, unida a la radiación asimilada por otros entes- aumentarán y alcanzarán tales proporciones, que la interacción entre los Yoes individualizados traerá como resultado, en cada uno, la perfecta fusión de la llama y del calor; esto continuará hasta que exista “una sola llama con incontables chispas”, y el calor sea general y equilibrado. Cuando ello ocurra y cada Hijo de Dios llegue a ser un Sol perfecto, caracterizado por la luz y el calor perfectamente expresados, todo el sistema solar, el Hijo mayor de Dios, será un Sol perfecto.

    El sistema estará entonces caracterizado por un “resplandor de refulgente gloria”, y por una radiación que lo vinculará con su centro cósmico; así logrará la liberación del Hijo y Su retorno a la lejana fuente de donde originó el primordial impulso. Por lo tanto téngase en cuenta que:

    Primero, el Hijo es el resultado radiante de la unión del Espíritu y la Materia, y se lo puede considerar como la totalidad del sistema solar: el Sol y los siete planetas sagrados.

    Segundo, el Hijo se manifiesta por medio de Sus cualidades de luz y calor, lo mismo que el Sol.

    Tercero, el Hijo es el producto de la unión eléctrica del “fuego por fricción” y “el fuego eléctrico” y también Él es “fuego solar”, o sea la manifestación de los otros dos, por consiguiente lo que se ve y lo que se siente.

    Finalmente, el Hijo es, por lo tanto, la manifestación intermedia producida, en sentido oculto, por lo que está arriba y lo que está abajo.

    De manera que el Hijo, en Su propio plano (el mental cósmico), es el cuerpo egoico del Logos, en el mismo sentido que el cuerpo egoico del microcosmos es el producto de la unión de la Mónada o Espíritu, y la materia. Así como el cuerpo egoico del hombre (lo que se llama cuerpo causal) está sólo en proceso de formación y aún no es perfecto, lo mismo puede afirmarse del sistema solar el expresar la Vida de Dios, pues está en proceso de perfeccionamiento.

    El Hijo, manifestándose por medio del Sol y su esfera de influencia, todavía está desarrollándose gradualmente y no alcanzará “pleno desenvolvimiento” ni será perfecto hasta que todas las células de Su cuerpo tengan plena vida y vibren a un ritmo uniforme; no alcanzará Su lugar entre las constelaciones celestes (los Hijos de Dios en sentido cósmico) hasta que la radiación y el resplandor de Su luz sean vistos y sentidos perfectamente.

    [El Hijo en los Cielos no “resplandecerá” hasta que cada una de las células de Su cuerpo sea una esfera de radiante gloria o, expresado esotéricamente, una llama de fuego y luz y una fuente de radiación magnética o calor. Como sabemos, desde el punto de vista cósmico, nuestro Sol sólo es de cuarto orden y se encuentra en el plano cósmico inferior. Cuando el Hijo haya alcanzado, por medio del Sol, plena expresión (es decir, perfeccionado Su despliegue de luz y calor) brillará en otro plano, el mental cósmico.

    Tenemos su analogía en el microcosmos u hombre. Cuando la luz del hombre brille plenamente y su radiación magnética haya alcanzado una vívida interacción o actividad grupal, habrá logrado la plena autoexpresión e incluido en su esfera de influencia y control al plano mental. Entonces se lo considera un Maestro, aunque también de cuarto orden, es decir, un cuaternario. Físicamente el plano etérico es el centro de su vida, así como se dice esotéricamente que el Sol y los planetas existen verdaderamente en materia etérica.

    (¿ luego, lo que ven nuestros ojos físicos son hologramas …?

    La ley esotérica expresa “como es arriba es abajo”. Por lo tanto, la relación entre el Hijo, el Padre y la Madre, en lo que respecta al Sol, es la misma que existe entre el hombre y el vehículo por el cual actúa. Es Su modo de actuar, Su vehículo de expresión; es la forma que Su vida anima con el fin específico de: expandir Su conciencia. … …. adquirir experiencia,hacer contactos,desarrollar pleno conocimiento de sí mismo.alcanzar pleno dominio o control, …. etc …llegar cósmicamente a la “madurez . El Cristo cósmico debe llegar a la estatura del “hombre plenamente maduro”, según lo expresa también La Biblia cristiana.”

  2. Con todo éste lio de explicaciones, quisiera comentar que (en mi opinión) podemos discernir con claridad, que NO SE TRATA de ninguna “adoracion al Sol”, ni a la Tierra, lo cual simplemente resulta ser, posiblemente fenómenos suprafísicos, al igual que otros muchos que hay en el universo.

    Una cosa es LA CREACION, y otra, la realidad de el-los Creadores Verdaderos, nuestro anhelo verídico.

  3. Apuntes respecto a éstos asuntos:

    El estudio de la psicología esotérica implica una verdadera concepción de la naturaleza del Ego, o su despertar a la plena actividad durante la manifestación y necesitará la sólida formulación de las leyes del desarrollo egoico, de los métodos por los cuales cada pétalo del loto puede ser llevado a la perfección y a la triple naturaleza de su evolución; traerá una oportuna captación del verdadero significado de la fuerza y de la energía en su aspecto dual -vibración interna y radiación externa; hará que los estudiantes avanzados enfoquen su atención sobre los centros -no los centros físicos en niveles etéricos, sino los centros síquicos, tales como el Ego en el cuerpo causal y los grupos egoicos.

    Más adelante, esto traerá una mejor comprensión respecto al efecto que produce una conciencia sobre otra en el plano físico, y este conocimiento será científicamente empleado para producir resultados específicos en la evolución grupal, solucionándose así algunos de los problemas mundiales.

    Por último se estudiarán las leyes del fuego; se investigará esotéricamente la naturaleza del calor, de la irradiación y de la llama y se comprenderá cómo actúa un fuego sobre otro y el resultado de la irradiación desde una esfera de conciencia a otra; gradualmente será revelado el método de despertar la conciencia en los diferentes planos, actuando y estimulando los fuegos del cuerpo causal.

    Toda la cuestión comienza a predominar lenta, muy lentamente, en el pensamiento humano (aunque ello sea poco comprendido) mediante el estudio de la educación vocacional, la eficiencia comercial y el lugar que ocupa el ente humano en cualquier negocio o empresa. Se habla de los hombres y se los considera como factores potenciales de fuerza, y este es un paso dado en la correcta dirección. … 🙂 … ésto dice el escrito …

  4. vídeo largo y con datos repetitivos complicados …

  5. … los temas están planteados … así que serenidad … 🙂

  6. c. El Hombre celestial se distingue por su actividad en uno u otro de los planos denominados Tríada o Atma-Budi-Manas, así como el hombre se caracteriza por su actividad en uno de los planos de los tres mundos mental-astral-físico. Oportunamente el hombre llega a ser autoconsciente en los tres, también el Hombre celestial con el tiempo será plenamente autoconsciente en los tres superiores. Todo movimiento progresivo o acrecentada vitalidad entre el conglomerado de hombres en los tres mundos, va acompañado de una actividad análoga en los tres planos superiores. La acción y la interacción entre la vida que anima a los grupos u Hombres celestiales, y la vida que anima a los átomos y a los hombres que forman las unidades de los grupos, son misteriosas y maravillosas.

  7. … ¿ está naciendo una astrofisica totalmente diferente … ?

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