Polaris, misterios del universo, plasmados en nuestra bóveda celeste.

Mediante la observacion y el discernimiento, podemos ir apreciando las características de los diferentes entes y grupos manipuladores, osea energias de constitucion no-visible, que pueden afectar o influyen, según las características personales o microcósmicas en los individuos.

Considero que debemos de interesarnos, para que podamos ir descubriendo nuestra realidad esencial en la existencia espiritual.

6  Y miré; y, he aquí, en medio del trono y de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos, estaba en pie un Cordero como inmolado, que tenía siete cuernos, y siete ojos, que son los siete Espíritus de Dios enviados a toda la tierra.

Por lo tanto, seguimos investigando, he intentando compartir lo esencial en la constitucion de el universo.

… nuestras felicitaciones … a algunos investigadores universales…

LOS PRESUNTOS LIDERES FENOMÉNICOS, Y LOS HOLOGRAMAS APARIENCIALES, SON SIEMPRE CONSTRUIDOS ARTIFICIALMENTE, MEDIANTE DIFERENTES TRABAJOS DE CONJUNCIONES, VERBALIZACIONES, IMÁGENES… etc … tiempo y dinero, claro. Cosas de la plastilina … 🙂

boveda celeste microcosmica

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9 comentarios

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9 Respuestas a “Polaris, misterios del universo, plasmados en nuestra bóveda celeste.

  1. Por supuesto, es casi impensable QUE NADIE reaccione, ni siquiera
    ante ÉSTA POSIBILIDAD TERRIBLE. Por éso podemos colocar aquí éstos vídeos, sin esperanza alguna de respuesta.

    … diferentes maneras de decir las cosas … 🙂

  2. … música de medianoche, dedicada a todo impenitente lector-auditor …

  3. ENSEÑANZAS SOBRE LA INICIACION

    TERCERA PARTE

    [i267] En pasadas instrucciones vimos que la enseñanza sobre el tema de la iniciación la impartí (como lo hacen todos los Maestros) de tres maneras:

    1. Mediante insinuaciones. Éstas -si se observan y siguen- evocarán la intuición. La iniciación no se recibe nunca a no ser que la intuición se vaya activando. El instinto espiritual, el aspecto más bajo de la intuición, indica que se está preparado para la primera iniciación; una mente iluminada y una inteligencia espiritual, son el signo definido de que un hombre puede recibir la segunda iniciación, mientras que la percepción espiritual o instinto intuitivo, significa estar preparado para la Transfiguración, la tercera iniciación.

    2. Mediante el empleo de ciertas grandes Fórmulas (una de las cuales ya fue dada) se hacen posibles ciertas revelaciones definidas. Estas fórmulas son seis; contienen los seis [e237] requisitos previos a la iniciación, y unas están a veces en forma de palabras y otras en forma de símbolos, que sirven para desarrollar el “oído del iniciado” y la “vista del iniciado”. Se refieren a las seis relaciones:

    Fórmula Uno Trata de la integración del discípulo en un ashrama y concierne a la revelación del sentimiento grupal. Por lo tanto se relaciona con la naturaleza astral.
    Fórmula Dos Trata del alineamiento. Concierne a la revelación del antakarana grupal y se relaciona con la naturaleza de la mente, donde está arraigado el antakarana.
    Fórmula Tres Trata de ciertos cambios en la naturaleza del alma. Concierne a la relación tiempo y espacio y, por lo tanto, se relaciona con el Eterno Ahora.
    Fórmula Cuatro Trata del aspecto Vida. Concierne a la revelación de la naturaleza de la vida y, por lo tanto, se relaciona con la circulación y la interacción de la energía. [i268]
    Fórmula Cinco Trata del aspecto Voluntad. Concierne a la revelación del Propósito divino y, por lo tanto, se relaciona con Shamballa.
    Fórmula Seis Trata de la naturaleza de la muerte. Concierne a la revelación del trabajo constructivo del aspecto del Destructor y, por lo tanto, se relaciona con la era pisceana que está pasando, y con todos los procesos de “abstracción”

    Estas Fórmulas tienen siete interpretaciones; sin embargo, sólo tres de ellas pueden ser descubiertas por el discípulo en entrenamiento en este momento particular, porque únicamente la luz de la Tríada espiritual puede impartir este tipo de revelación e interpretación.

    3. Mediante la presentación de Puntos de Revelación:

    a. La visión actual debe convertirse en experiencia pasada. La luz de la revelación se desvanecerá cuando la experiencia se convierta en un hábito y, por lo tanto, quede bajo el umbral de la conciencia.

    b. Debe ejercer el control un reconocimiento nuevo y totalmente distinto; éste expresará la comprensión iniciática. [e238]

    c. Estos puntos de revelación aparecen cuando el discípulo comprende que la iniciación no es un proceso de fusión alma-personalidad sino de integración mónada-personalidad.

    d. Estos puntos de revelación se convierten en tres etapas de reconocimiento:

    La etapa de Penetración.
    La etapa de Polarización.
    La etapa de Precipitación.

    El modo en que el discípulo encara el tema de la iniciación difiere hoy del de tiempos primitivos -aún del de hace cincuenta años. Es esencial que capten que este modo de encararlo es mental, no como fue hasta ahora, por la devoción, la emoción y la aspiración. Fue kama-manásico, lo cual significa una mezcla de aspiración elevada, atención y enfoque de la mente inferior y el cumplimiento de las disciplinas puramente físicas. En la actualidad, el verdadero [i269] discípulo que está preparado para este gran paso, controla su mecanismo emocional; su mente inferior está agudamente alerta y enfocada y su mente superior definidamente en armonía con la inferior por conducto del antakarana. Quizás obtengan una percepción más clara si comprenden que las demandas condicionales del Iniciador (hasta el período del año 1400 d.C.) se hicieron para establecer un contacto consciente con el alma; hoy se demanda cierta medida de relación con la Tríada espiritual por conducto del antakarana, lo cual es algo muy distinto. Lógicamente debe haber contacto con el alma, pero no se considera que le proporciona todo lo que el iniciado de la nueva era debe tener. Naturalmente, el amor es necesario; la sabiduría debe existir, pero el sentimiento de universalidad es también necesario e indica, cuando está presente, cierta medida de afluencia monádica. Esta afluencia viene lógicamente por conducto del antakarana, o a través del “puente o arco iris”. Aquí tienen la razón por la cual últimamente he puesto el énfasis sobre la construcción de este puente. Un gran cambio en la conciencia humana lo hizo posible -en el año 1425 d.C.-, inaugurando cambios en los requisitos exigidos para recibir la iniciación y elevar definidamente las normas. Desde entonces han pasado quinientos años y el propósito de estos cambios en la disciplina y el entrenamiento ha sido bien justificado. A pesar de las apariencias contrarias y de la guerra mundial con sus consiguientes horrores y no obstante la evidente e incipiente actitud de las masas, hay una medida muy real de energía monádica. La humanidad lo demostrará acrecentadamente como demanda insistente por la unidad y la proliferación del internacionalismo. Los objetivos, metas, [e239] teorías y determinaciones de todo el género humano ya dan testimonio de ello.

    Estas expresiones del desarrollo evolutivo de la humanidad se relacionan con las primeras cualidades que se manifiestan del aspecto de la Voluntad. Hay en esto una insinuación, y les recuerdo que el aspirante para la iniciación progresa por el reconocimiento y la interpretación de las insinuaciones y por la comprensión de su verdadera significación. La voluntad no es, como muchos creen, una poderosa expresión de la intención; tampoco es la firme decisión de hacer esto o lo otro, ni que se concreticen ciertas cosas. Es fundamentalmente una expresión de la Ley del Sacrificio; de acuerdo a esta ley, el ente reconoce la responsabilidad, se identifica con [i270] el todo y aprende la significación esotérica de las palabras: “Sin poseer nada (sacrificio), sin embargo posee todo (universalidad)”. Les pediría que reflexionaran sobre estas palabras del gran iniciado Pablo. Estas cualidades espirituales más elevadas (desde el ángulo del hombre moderno) se expresan plenamente después de la cuarta iniciación, la de la Gran Renunciación. Entonces todo se entrega y queda bajo custodia para ser empleado en bien de todos; predomina la voluntad al bien. De allí la necesidad de construir científicamente el puente o arco iris, y también de poner énfasis sobre la Mónada, el aspecto Padre, que ahora puede ser revelado y conocido, porque el trabajo de eones culmina en un contacto general con el alma, en lo que a la humanidad concierne, testimoniado en el hecho de que tantos miles de personas (como he dicho muchas veces) hayan recibido la primera iniciación. El Cristo Niño está presente en verdad, y el corazón y la mente humanos van siendo conscientes de ello; la meta de miles de personas en todas partes es demostrar el espíritu crístico y ser el ejemplo de una vida condicionada por el amor y modelada sobre la vida del Cristo o Shri Krishna, Su anterior encarnación.

    Por lo tanto, esto hace posible el próximo gran desarrollo humano que surge de la conciencia crística y “trae a la luz” (no sé de qué otra manera expresar este concepto) la voluntad de Dios y señala también la diferencia básica entre buena voluntad y la voluntad al bien. Nuevamente les pediría que reflexionaran sobre esta diferencia porque representa la diferencia entre una vida regida y condicionada por el alma y otra vida regida y condicionada por la Tríada espiritual. Diferencia muy real, porque una cualidad surge del amor y la otra del reconocimiento de la universalidad de la vida; una es expresión de la conciencia y vida crísticas, la otra responde a la afluencia monádica, no obstante, ambas son una. A medida que estudien las enseñanzas sobre el antakarana se les indicará algo más respecto a esto

    [e240] Una de las tareas que emprendí, fue despertar a los aspirantes y discípulos del mundo para que captaran las nuevas posibilidades y potencias entrantes que están disponibles para ser empleadas si llegan a comprender con más plenitud lo que se ha ido desarrollando desde 1425 d.C.. Mucho de lo que ahora imparto e [i271] impartiré en el futuro, sobre la iniciación, sus métodos, procesos y aplicación, parecerá enteramente nuevo. La nueva era traerá oportunamente una civilización y una cultura que serán muy distintas de lo conocido hasta ahora. Recordaré que toda civilización y toda cultura son exteriorizaciones -modificadas, cualificadas y adaptadas a necesidades raciales y nacionales- de la actividad poderosa, vibrante y planeada de los iniciados y discípulos del mundo que constituyen la Jerarquía de la época. Sus planes, Su pensamiento y Su poder vivientes afluyen incesantemente y afectan la conciencia de Sus discípulos, los cuales aminoran las energías que afluyen para que los pensadores e idealistas capten con más exactitud las nuevas verdades que emergen. Las verdades así captadas cambian oportunamente la conciencia de toda la humanidad y la elevan -si les agrada esta frase. Así se establecen sistemas de vida, métodos civilizados de conducta y desarrollos culturales. Todo esto puede atribuirse al grupo de iniciados en el aspecto interno, que sirven a sus semejantes y aplican conscientemente y con intención la Ley de la Evolución. Mientras lo realizan, Ellos Mismos se preparan para hollar el “Camino de la Evolución Superior”. Lo que es ese Camino no lo puedo decir, porque serían incapaces de captar su significado; se relaciona con la condición y el propósito espiritual de la mónada, cuya meta no es la expansión de la conciencia, sino lo que tales expansiones de conciencia revelarán -algo muy distinto que carece todavía de significado para quien no haya recibido la tercera iniciación. Recuerden que el Cristo y Sus grandes Hermanos, y todos Aquellos de grado de iniciación aún más elevado del que Ellos poseen, tienen una meta definida, pero que sólo se definirá con claridad en el tercer sistema solar, el sistema donde la Voluntad de Dios será la idea predominante, así como el Amor de Dios condiciona el sistema en que ahora actuamos, lo cual no es conciencia o percepción, sino una etapa del Ser, vinculada a la Ley del Sacrificio -ley que rige esos estados del ser que surgen debido al establecimiento de rectas relaciones humanas.

    El propósito puede ser revelado y comprendido sólo cuando esas rectas relaciones constituyen hábitos firmemente establecidos en todos los “puntos de [i272] expresión divina”. Por lo tanto, pueden ver por qué no es posible, para quienes están en proceso de captar la necesidad de rectas relaciones humanas, únicamente comprender que tienen por delante una gran posibilidad. Sólo [e241] quienes tienen grados superiores de iniciados son conscientes de la naturaleza de esta posibilidad.

  4. Algún día el punto ocupará su lugar en el centro del cuadrado y todas las líneas convergirán en él; entonces, tendremos una nación energetizada para entrar en actividad mediante la energía espiritual interna, y las líneas que hasta ahora convergieron internamente hacia el centro se convertirán en canales o senderos a través de los cuales afluirá la energía espiritual hacia cada fase de la civilización y la cultura de una nación; entonces la nación estará vinculada -por intermedio del punto en el centro- con la fuente de inspiración divina, que es, en tiempo y espacio, una sola para todos los tipos, todas las naciones y todas las razas.

    He empleado el símbolo exotérico de la bandera para darles un indicio del significado esotérico de esta forma muy simple, pero muy poderosa. Cuatro palabras o más bien frases, están escritas profundamente en el metal, ubicadas a cada lado del cuadrado:

    bandera

    [i274] Estas palabras imparten una traducción muy inadecuada y hasta inapropiada de ciertas frases del antiguo sensar, destinadas a dar una idea de la unión esencial, la síntesis relacionada y la comprensión colaboradora, que algún día caracterizarán a una humanidad compuesta de muchos aspectos que, no obstante, son expresiones de la Vida Una. Sin embargo, están relacionadas con, o expresan las agrupaciones monádicas y los reconocimientos universales, pero no expresan la conciencia del alma. Grande es mi dificultad para explicar el significado superior de la sencillez externa de estas frases; pueden interpretarlas cuando meditan sobre las únicas tres interpretaciones posibles en este momento: la aplicación individual del símbolo, su aplicación nacional y también humana, recordando siempre que la clave para la comprensión reside en el reconocimiento de un “Camino superior”, de la existencia de la “Evolución Superior”, de la luz característica de Shamballa y en el empleo del antakarana, al soslayar (si puedo emplear tal término) al alma y llevar así la conciencia humana, [e243] aunque espiritualizada, a los reinos de la experiencia jerárquica, en relación con Shamballa.

    Puntos de Revelación

    Esto nos lleva casi automáticamente al tercer aspecto de la preparación para la iniciación que, en una instrucción anterior, he denominado la “presentación de los puntos de revelación”. Cuando estas fórmulas son estudiadas debidamente y con el tiempo se llega a comprenderlas parcialmente, por lo menos en forma intelectual, llevan al discípulo a la etapa donde repentinamente entra en contacto con lo nuevo, hasta ahora desconocido, y no hay palabras para describirlo. San Pablo había alcanzado esa etapa cuando habló del “tercer cielo que vela al séptimo” (expresión original, suprimida por los que recibieron su mensaje como algo absolutamente sin significado en esa época). Los ojos no han visto ni los oídos escuchado la revelación inefable que llega al iniciado que puede penetrar en ciertos lugares elevados, donde la naturaleza de la Voluntad divina asume repentinamente un significado distinto y asombroso, donde son visualizados los propósitos que se están cumpliendo en la Cámara del Concilio de Shamballa -no en detalle, sino como [i275] inspiración repentinamente recibida; el iniciado entonces, por primera vez, es conscientemente receptivo a la energía que afluye de la Jerarquía, desde la Gran Logia Blanca en Sirio.

  5. Anteriormente un Maestro hacía insinuaciones que concernían mayormente al desarrollo o cambio del carácter y tenían que ver [e245] con el despertar del discípulo, todo lo cual no constituyen ya insinuaciones para el discípulo moderno; tiene suficiente conocimiento propio como para ocuparse de su propio carácter y llegó al borde del mundo interno por propio esfuerzo y poder. Tal es la regla para la mayoría de los aspirantes actuales. Las insinuaciones que haré serán superficialmente fáciles de comprender y tienen aparentemente un significado evidente, pero [i277] conciernen al servicio y a los asuntos humanos y planetarios, siendo susceptibles de varias interpretaciones -de acuerdo a la etapa de desarrollo y al tipo de rayo a que pertenece el discípulo.

    En mi última instrucción les hice tres insinuaciones y sería útil considerarlas brevemente. Indicaré por qué línea podrá llegarles la luz como grupo, en la actual etapa particular de desarrollo.

    La primera insinuación tenía que ver con los cambios producidos mediante el trabajo realizado en los ashramas asociados al gran Ashrama de la Jerarquía. He dicho que el resultado seria el establecimiento de una relación más estrecha con Sanat Kumara y Su Cámara del Concilio, resultado del trabajo realizado por los discípulos del mundo -en, o fuera de la encarnación. Me pregunto cuántos de ustedes reflexionaron sobre la significación del enunciado de que los cambios se producirán mediante la actividad de los discípulos, con esto no quiero decir con los iniciados avanzados, sino lo que ustedes quieren significar cuando se refieren a un discípulo. Lógicamente habrán supuesto que los cambios necesarios serian instituidos por los Maestros o por el Cristo, o hasta por Sanat Kumara. Pero no es así. ¿Por qué? ¿Qué idea existe detrás de mi llana afirmación? Los discípulos del mundo son los intermediarios entre la Jerarquía y la Humanidad, y también el producto del esfuerzo humano inmediato; marcan el paso para el desenvolvimiento humano, por lo tanto, están en estrecha armonía con la conciencia de la raza humana. La calidad de los nuevos discípulos, la rapidez con que los hombres encuentran su camino en las filas de los discípulos y la demanda que los discípulos activos del mundo elevan en bien de la humanidad (que ellos conocen), crean los cambios necesarios. A los Maestros se los entrena en el arte del reconocimiento que es la culminación de la práctica de la observación; están siempre decididos a hacer los cambios necesarios en las técnicas o en los programas cuando la naturaleza humana supera las antiguas presentaciones de las siempre imprescindibles verdades. Los discípulos les indican la necesidad, entonces Ellos inician los cambios requeridos. Si éstos se producen en un momento de crisis y tienen efectos muy amplios, determinan las condiciones que imperarán durante varios miles de años [e246] futuros, entonces se reúne en cónclave toda la Jerarquía.

  6. Quisiera expresar MI SINCERO APRECIO, a los trabajos de desenmascaramiento, DE ALGÚN INVESTIGADOR ESPAÑOL, (ES)

    No menciono QUIÉN ES, (SON) ni adjunto sus grabaciones en video.

    Espero que puedan, y podamos, mantener las correctas líneas.

    Comprendamos que algunas cuestiones resultan: simples, y difíciles.

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