nuestra Tierra Pura, conciencia Búdica,

Vivimos en MUNDOS netamente metafisicos, rodeados de unas fenomenologias aparentes que nos mantienen apegados y esclavizados en las falsas ilusiones de los conceptos virtuales INVENTADOS.

Nuestros Tres estados de conciencia existenciales habituales cíclicos, que llamamos Vigilia, Sueño con sueños, y Sueño Profundo, se corresponden con los Tres estados Búdicos de la Mente, y posiblemente con la esencialidad de los Tres Budas en Nosotros. En toda situacion podemos comportarnos con arreglo a nuestra esencialidad Búdica, la cual disuelve lo falso y afirma la autenticidad de lo Real.

Nuestro Cuarto estado de conciencia procede de Átma Logoico, el cuerpo que llaman Causal. Por ésso a la ciencia de la Verdad, la denominan Atma-Vidya desde tiempos inmemoriales.

3  Bienaventurados los pobres en espíritu: (conscientes de la gran pobreza de éste mundo) porque de ellos es el Cielo Real.

5   Bienaventurados los mansos: porque ellos recibirán la tierra por heredad.

6   Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia: porque ellos comprenderán.

7   Bienaventurados los misericordiosos: porque ellos alcanzarán misericordia.

8   Bienaventurados los de limpio corazón: porque ellos verán á Dios.

9  Bienaventurados los pacificadores: porque ellos serán llamados hijos de Dios.

13 Vosotros sois la sal de la tierra: y si la sal se desvaneciere (amoldándose a las ideologias y comportamientos temporales) ¿con qué será salada? no vale más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por la mentalidad perecedera temporal imperante.

Comprendamos lo que significan éstas cuestiones, aprendamos como afrontar la anomalias y dificultades ante las cuales nos encontramos en los Tiempos Actuales.

De la misma manera que el ser humano tiene una fuente de origen, la Mónada, y un vehículo semipermanente, el cuerpo causal, que se manifiesta por medio de sus principios inferiores (de los cuales el físico denso no constituye uno de ellos), así también el Hombre celestial tiene una fuente de origen, su Mónada, un cuerpo semipermanente en los niveles monádicos del sistema solar, pero manifestado por medio de tres envolturas inferiores, nuestros planos átmico, búdico y manásico. Para Él los planos astral y físico no constituyen un principio, así como para el hombre no lo es el físico. El hombre vitaliza el cuerpo físico con su fuerza y su calor, pero no lo considera ocultamente un principio. Así el Hombre celestial es ajeno a los dos planos inferiores de la manifestación, aunque los vitaliza con Su fuerza.

El ser humano se da cuenta de su relación (como la célula la tiene con el cuerpo) con el Hombre celestial únicamente cuando desarrolla la conciencia del Ego en su propio plano. Permítaseme expresarlo de la siguiente manera: el cuerpo causal constituye la forma más inferior por la cual se manifiesta un Hombre celestial, así como el cuerpo físico es la forma más inferior a través de la cual se manifiesta el ser humano, y ello en su significado etérico.

LAS MANIFESTACIONES DE EL ESPIRITU: astralismo y Conciencia Búdica.

… quien tenga oidos para oir … escuche en nuestros comentarios … 🙂

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10 comentarios

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10 Respuestas a “nuestra Tierra Pura, conciencia Búdica,

  1. Nuestra posibilidad de evasión NIRVANICA, es seguramente RECOBRAR nuestro estado de SER veridico, sin recaer en NUEVOS ENGAÑOS EXISTENCIALES FENOMENICOS, posiblemente
    reconstruidos en diferentes, OTROS, planos dimensionales … o aquí mismo … 🙂 :

  2. Un canal con “pequeños detalles” de el mundo que habitamos … 🙂

  3. Hola, saludos a Todos.

    Comprendemos, que en las cuestiones espirituales, precisamos la guia o colaboracion de aquellos que disponen de más experiencia, y POSIBLEMENTE, amplitud de conciencia.

    Cada quien es libre (mas o menos) para intentar darnos cuenta de aquello hacia lo cual tendremos que hacer todo lo posible por integrarnos.

  4. 2. Manas y el Propósito Kármico.

    Si el estudiante se da cuenta que manas y propósito inteligente son términos prácticamente sinónimos, comprenderá en seguida que el karma y las actividades de los Señores Lipikas están implicados en la cuestión. También comprenderá que a medida que la mente inferior se transmuta en superior o mente abstracta, y ésta en intuición, podrá el hombre comprender el significado de manas. Quizás se preguntarán por qué es así. Porque la mente abstracta es el agente, en los niveles cósmicos, por medio del cual la Entidad implicada formula Sus planes y propósitos. Estos planos y propósitos (concebidos por la mente abstracta), en el curso de la evolución, se cristalizan en forma concreta por medio de la mente inferior. Lo que llamamos el plano arquetípico, en relación con el Logos (el plano en el cual formula Sus ideales, Sus aspiraciones y Sus conceptos abstractos) es la analogía logoica, en los niveles atómicos abstractos, del plano mental, desde el cual se inician los impulsos y propósitos del Espíritu en el hombre -propósitos que oportuna y paralelamente serán llevados a una forma objetiva, a la manifestación logoica. Primeramente, el concepto abstracto; luego, el medio para manifestarse en la forma; finalmente, la forma misma. Tal es el proceso para los Dioses y los hombres; en esto se halla oculto el misterio de la mente y su lugar en la evolución.

    Para mayor claridad estudiaremos momentáneamente al microcosmos. Los estudiantes han de comprender que el hombre es Espíritu, o el Yo actuando a través de la materia o el no-yo por medio de la inteligencia o manas; a la vez, deben comprender que la afirmación de este hecho (igualmente respecto al Logos solar, al Hombre celestial y al ser humano) implica aceptar ciertas conclusiones basadas en la manifestación misma. Una de éstas consiste en construir la forma por medio del principio manásico. En consecuencia, se ha de estudiar todo el tema referente a los Constructores o Entidades que personifican a la Mente Universal y a las vidas que animan la forma, quienes son los divinos Manasaputras en Su total comprehensión. En la comprensión esotérica de esto se halla el secreto de la estrecha relación que existe entre el hombre y la evolución dévica, siendo el hombre depositario (mediante el Hombre celestial, de cuyo cuerpo es parte) del propósito del Logos, y los devas, en sus grados superiores, el factor atrayente cohesivo que manipula la materia y la moldea en las formas. Son socios indispensables uno del otro; si no trabajaran en estrecha colaboración, este sistema solar objetivo se desintegraría inmediatamente, así como el cuerpo denso y el etérico se desintegran cuando el Espíritu se retira y los Constructores cesan su trabajo.

    Tres jerarquías se ocupan particularmente de la manifestación objetiva en materia etérica, la cuarta o jerarquía exclusivamente humana, y las quinta y sexta jerarquías dévicas. Las otras jerarquías llenan otros fines vinculados a la vida del Espíritu en las formas superiores de los éteres cósmicos; pero en relación con nuestro tema, estas tres jerarquías actúan en los niveles inferiores del plano físico cósmico, cuyos subplanos denominamos plano mental, astral y físico. Cuando el cinco y el cuatro estén perfectamente fusionados, habremos alcanzado el nueve de una iniciación mayor, y cuando se añada el seis tendremos la disolución en uno de los grupos personificados por un Kumara, como se ha insinuado anteriormente. Esto señala la disolución final de la estrella de seis puntas en la de cinco puntas; este gran misterio concierne principalmente al Hombre celestial de nuestro esquema, y sólo incidentalmente a los grupos dentro de Su cuerpo de manifestación etérica.

    Es evidente que toda manifestación constituye por lo tanto la incorporación en la forma de un concepto cósmico y su desarrollo en forma concreta; manas o inteligencia es el factor fundamental de progreso y el medio por el cual se vincula lo abstracto con lo concreto. Esto se acepta como verdad en lo que respecta al hombre, y también lo es respecto a las entidades cósmicas. A medida que el hombre se va introduciendo en el corazón del misterio, va comprendiendo que su objetivo en la evolución consiste en construir conscientemente el canal que va desde los niveles que constituyen para él los planos de lo abstracto o de lo ideal, hasta los concretos, donde actúa habitualmente. Este canal vinculador denominado en forma inadecuada es, literalmente, “EL SENDERO”. Lo cual, El hombre lo construye:

    Por medio del principio conscientemente aplicado.
    Por el proceso de trascender las limitaciones kármicas de los tres planos inferiores.

    Por el método de dominar la materia, o la Personalidad considerada como el no-yo. para mas detalles, el siguiente video … 🙂 …

    Por la expansión gradual de la conciencia, hasta abarcar los planos que intenta alcanzar, demostrando así que la afirmación: para hollar el Sendero el hombre se ha de convertir en el Sendero mismo, es verdadera; también es exacta la verdad esotérica: el antakarana es, en sí mismo, una ilusión. Reflexionen sobre esto porque iluminará a aquellos que tengan ojos para ver.

    En el proceso de hollar el Sendero y alcanzar la meta, el hombre se disuelve en la estrella de cinco puntas y, finalmente, en el triángulo del Espíritu. Entre ambas etapas, existe una etapa esotérica misteriosa en que se disuelve en el cuatro, pero esta vez, no en el cuatro del cuaternario inferior, sino en un cuatro superior. El hombre llega a ser parte de la conciencia de ese grupo oculto insinuado varias veces como cercano a los tres Logos, los cuatro grandes Maharajáes, los dispensadores del karma, los depositarios del propósito cósmico, reflejados (solamente reflejados) en el cuaternario logoico o en los cuatro Hombres celestiales, quienes personifican (con su tercero sintetizador) al manas logoico. Los cuatro y el sintetizador constituyen en Sí Mismos la suma total de manas, el aspecto Brahma o Inteligencia activa. El karma actúa a través de manas, y sólo cuando la estrella de seis puntas (o la suma total de la mente concreta con sus diversas divisiones) se convierte en la estrella de cinco puntas, la síntesis de lo inferior en lo abstracto o superior, se hace posible la transmutación en el tres, o Triada espiritual, por intermedio de los cuatro, o depositarios amorfos del propósito kármico. Así se logra la liberación, el hombre queda liberado y el microcosmos llega a SER, sin necesidad de tomar forma. Podría aquí insinuarse algo sobre el microcosmos:

    Cuando el microcosmos ha trascendido los tres mundos de la materia y se ha convertido en la estrella de cinco puntas, penetra en la conciencia de la Mónada o Espíritu puro, a través del cuarto plano búdico. El plano búdico es para el hombre el plano de la analogía kármica; en dicho plano penetra en la esfera donde colabora conscientemente en el agotamiento del karma del Hombre celestial, una vez que ha agotado completamente su karma personal en las tres esferas inferiores. El estudiante suficientemente intuitivo, puede dilucidar los planos que corresponden al plano búdico de un Hombre celestial y de un Logos solar. Esto podrá hacerse si se extiende la idea hasta los niveles cósmicos, más allá del sistema.

  5. CONSTANTEMENTE surgen PRUEBAS de que EXISTE UNA GRAN PERTURBACION MANIPULADA, con efecto de DESPISTARNOS
    mediante MANIPULACIONES hipnoticas mentales VERBALIZADAS:

    RESUMIDAMENTE: NUESTRA TIERRA ES VERDADERAMENTE PURA:

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