Nuevas Conciencias; individualidad, esencialidad, los grupos de liberacion, en los entes colectivos universales

Las maneras que utilizo para intentar reconocer a los grupos o entes que sirven en los procesos liberadores, es escuchar sus verbalizaciones, e indagar los antecedentes, fuera de sus máscaras, respecto a la utilizacion de las dualidades en los periplos históricos o circunstancias verificables.

En éstas texituras, tenemos que admitir que ninguno está (estamos) exentos de “imperfecciones”, lo cual nos obliga a reconocer que todos tenemos que regresar a nuestra esencialidad, y apartarnos de las falsas proyecciones.

Por ello, cuando unos grupos o individuos pretenden acaparar las esencias verídicas o asumir una posicion de pretendida autoridad, con la cual ejercer dominio, llamamos a la prudencia, ésa señora tan desconocida para algunos; las pretensiones respecto a la pretendida procedencia, origina inmediatamente nuestra desconfianza, pues la cosas, los fenómenos, y también las personas, o tienen la virtud en Sí mismas, o son velos ilusorios.

Por éste motivo, son muy de agradecer los “pequeños detalles”, y el que comprendamos siempre a aquello que está detrás, camuflado de maneras siempre muy interesantes, pues las capacidades mutantes de algunos entes tan archiconocidos, algunos de orígenes muy antiguos, ancestrales, resulta asombrosa.

¿ Cómo se puede expresar más claramente … ?

Nuestra Vida Interior; las capacidades desconocidas de nuestro Ser.

El átomo Nous es el Maestro constructor de nuestro Templo Interior, según la alegoría masónica. El mora en la sangre más pura del corazón, en un lugar secreto del ventrículo izquierdo y de allí ejerce autoridad absoluta sobre todo el universo atómico humano. Luego, el estudiante que quiera proseguir en la Senda Iniciática, precisa despertar la atención de Nous por sus anhelos. Eso se realiza con mística, devoción, búsqueda, inquietud espiritual, oración, recogimiento y entrega al Cristo Intimo.

El cuerpo físico de un hombre, examinado desde el exterior, parece bastante sólido. Sin embargo, cuando es examinado con la vista interna no pasa de una envoltura gaseosa, se percibe entonces, que él funciona como una especie de muralla protectora contra fuerzas y energías extrañas que intentan invadir y llegar hasta el Intimo. Observe bien el estudiante cuán importante es, entonces, conservar los pensamientos en paz y armonía. Toda vez que un pensamiento de odio, envidia, orgullo, codicia, etc. penetra o sale de nuestro cuerpo causa grandes estragos a los fieles servidores atómicos. Eso explica el origen último de muchas dolencias sin causa aparente.

Nuestra educación, recibida en casa y escuela, desde pequeños, nos enseña a pensar para fuera haciendo que nos olvidemos de nosotros mismos. Eso crea una situación lastimosa, haciendo que raramente nuestro pensamientos provengan del Intimo. Generalmente, en más del 90% del tiempo, es nuestra mente la que se manifiesta. Aquí, se abre otro vasto horizonte e infinitas perspectivas. La educación espiritual verdadera tiene dirección radicalmente opuesta a la educación intelectual. Por eso, quien quiere progresar en el Camino Espiritual, tarde o temprano comprenderá que deberá renunciar y abandonar la vía intelectual. Comprenderá, como dice la alegoría alquímica, que debe quemar los libros y purificar su mente.

Si somos arquitectos de nuestra propia vida, en el momento que pasáramos a tener conciencia de esas simples verdades, podremos adecuarla de acuerdo con las órdenes y la voluntad del Intimo y no a partir de los conceptos elaborados por nuestra mente.
Los terapeutas corporales saben que el cuerpo físico de una persona siempre revela la naturaleza del carácter y de la personalidad de su dueño. Nosotros preferimos decir, en último análisis que el cuerpo físico de una persona cuenta la historia de sus átomos.

El antakarana es el resultado del esfuerzo conjunto del alma y de la personalidad, trabajando conscientemente al unísono para crear dicho puente. Una vez construido se establece una perfecta relación entre la mónada y su expresión en el plano físico, el iniciado en el mundo externo. La tercera iniciación marca la consumación de este proceso, y existe entonces una línea directa de relación entre la mónada y el yo personal inferior. La cuarta iniciación indica que el iniciado comprende totalmente esta relación, permitiéndosele decir: “Yo y mi Padre somos Uno”. Por esta razón tiene lugar la Crucifixión o la Gran Renunciación. Sin embargo, recuerden que el alma es la crucificada, Cristo es el que “muere”. No es el hombre; no es Jesús. El cuerpo causal desaparece y el hombre es monádicamente consciente. El cuerpo-alma ya no sirve a ningún propósito útil, pues no es necesario. Nada queda, excepto el sutratma cualificado por la conciencia -una conciencia que mantiene su identidad, aunque esté fusionada en el todo. Otra cualificación es la creatividad; de este modo la conciencia puede ser enfocada a voluntad en el plano físico, en un cuerpo externo o forma. Este cuerpo es creado por la voluntad del Maestro.

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14 Respuestas a “Nuevas Conciencias; individualidad, esencialidad, los grupos de liberacion, en los entes colectivos universales

  1. Considero que debemos meditar en éstas cuestiones …

  2. … pueblos y personas sorprendentes …

  3. meteorito en la atmosfera, cerca de costa mediterránea;

  4. El Átomo Nous, el Cuerpo de Luz, y la meditación como proceso vinculador.
    El desarrollo de los cuerpos del ‘hombre interno’ (la Mónada) es un proceso de la evolución. El “Cuerpo Búdico-Átmico” o “Cuerpo de Luz” se empieza a formar cuando ya se han desarrollado y purificado lo suficiente los cuerpos de la personalidad humana (físico-etérico, emocional y mental).
    El sendero de la meditación es iniciado, sondeado y puede ser profundizado recién después de que cierto nivel de purificación y desarrollo han acontecido en el ‘triple mundo personal’. Recién allí el aspirante ‘siente’ y experimenta un verdadero interés por la meditación. Tal ‘interés’ no es un entusiasmo pasajero de la personalidad, sino un interés serio y perdurable, el cual llevará consigo hacia las subsiguientes reencarnaciones futuras.
    El despertar de tal ‘interés’ proviene del alma y lo alinea con la investigación sobre el tema “meditación”, conectándolo además, por Ley de Atracción, con las enseñanzas y prácticas necesarias para su progreso.

  5. El cuerpo causal se produce por medio de la vida positiva o fuego del Espíritu (fuego eléctrico) al encarnarse con el fuego negativo de la materia o “fuego por fricción”, lo cual hace surgir el fuego solar. Este fuego central consume, inevitablemente y a su debido tiempo, al tercer fuego, o absorbe su esencia y oportunamente se fusiona a sí mismo con el fuego del Espíritu, quedando fuera de toda demostración objetiva.

    Ahora dilucidaré el tema del cuerpo causal de dos maneras distintas, una de acuerdo a antiguas enseñanzas, la otra, estrictamente de acuerdo a los fenómenos eléctricos ocultos.

    2. La Manifestación del Ego se Produce Durante la Individualización.

    El cuerpo causal es esa envoltura de sustancia mental producida en el momento de la individualización cuando [i507] los dos fuegos hacen contacto. La fuerza o energía que desciende de los planos superiores (el aliento de la Mónada si así quieren denominarlo) produce un vacío, o algo similar a una burbuja en suspenso, formándose la envoltura del cuerpo causal, “círculo no se pasa” de la Vida central. Dentro de esta envoltura se hallan tres átomos denominados: unidad mental, átomo astral permanente y átomo físico permanente; individualmente corresponden al séptimo principio de cada una de las tres personas de la triada microcósmica, reflejo (en los tres mundos del microcosmos) de las tres Personas de la Tríada logoica. En relación con el Logos, H. P. B. lo sugiere cuando dice que el sol visible es el séptimo principio del aspecto Brahma, átomo físico permanente del Logos.

    II. LA NATURALEZA DE LOS ATOMOS PERMANENTES

    1. Propósito de los Átomos Permanentes.

    Los tres átomos permanentes constituyen en sí mismos centros de fuerza o esos aspectos de la personalidad que mantienen ocultos los fuegos de la sustancia o de la objetividad; cabe aquí hacer la enfática observación cuando al considerar al triple hombre en los tres mundos, nos referimos a la sustancia (en relación con la manifestación cósmica) considerada como el físico denso. La envoltura causal circunda a estos tres átomos y su finalidad es la siguiente:

    Separar una unidad de conciencia egoica de otra aunque, sin embargo, constituye cada una por si misma una parte del cuerpo gaseoso (quinto subplano físico cósmico) en el cuerpo físico del Logos planetario, vida central de un determinado grupo de Mónadas. Muy poco se ha apreciado este hecho, y merece ser estudiado cuidadosamente. [i508] En la capacidad inherente de responder a la vibración superior se hallan ocultas potencialidades espirituales: desde el momento de la individualización, hasta ser desechada [e420] durante la iniciación, la vida interna desarrolla constantemente dichas potencialidades y logra ciertos resultados definidos utilizando los tres átomos permanentes. Los vivifica y despierta gradualmente hasta que, en los tres planos, la vida central ha establecido un punto adecuado de contacto, capaz de originar la vibración necesaria en la materia de ese plano.

    Los átomos permanentes de cada plano tienen una cuádruple finalidad respecto a la vida central o egoica:

    Distribuir cierto tipo de fuerza.

    Conservar la facultad o capacidad de responder a una vibración dada.

    Asimilar experiencia y transmutarla en cualidad. Resultado directo del trabajo del Rayo del Ego al actuar sobre el átomo.

    Ocultar la memoria de la unidad de conciencia. Cuando vibran en toda su plenitud constituyen la razón de ser de la continuidad de conciencia del hombre que actúa en el cuerpo causal. Se ha de establecer cuidadosamente esta diferencia.

    Cuando se estudian temas tan difíciles debe recordarse siempre que nos ocupamos del cuerpo físico denso logoico, y que

    la unidad mental se halla en la materia gaseosa logoica,
    el átomo astral permanente en la materia líquida logoica,
    el átomo físico permanente en la sustancia física densa,

    por lo tanto tienen su lugar en la materia de los tres subplanos inferiores del cuerpo físico del Logos. Por consiguiente, durante el proceso evolutivo y a través de la iniciación cuando el hombre alcanza la conciencia de la Tríada espiritual y transfiere su centralización a los tres átomos [i509] permanentes de la tríada, puede, con toda facilidad, actuar conscientemente en el cuerpo etérico de su particular Logos planetario. Establezcan la analogía en el desarrollo microcósmico al observar que el hombre, a fin de actuar conscientemente en su cuerpo etérico individual, tiene que abrirse paso quemando lo que llamamos la trama etérica, y estudien cómo los fuegos de la iniciación hacen algo parecido en el cuerpo etérico planetario y oportunamente en el etérico cósmico. A medida que cada unidad de conciencia, por medio del esfuerzo autoinducido, llega a la meta y atraviesa “el suelo ardiente”, sólo una porción microscópica de la trama etérica del cuerpo etérico planetario es consumida por el fuego; esto redunda en un definido beneficio para esa gran Entidad, el Logos planetario, debido a la liberación, sin importancia aparentemente, de la fuerza de una de las células de Su cuerpo. Cuando todas las unidades o células de Su cuerpo hayan logrado la realización, también Él se liberará de la manifestación densa y muere físicamente. A esta etapa de existencia [e421] etérica le sigue otra comparativamente más breve (que abarca el periodo de oscuración planetaria), entonces ya no encarna más.

    Si observamos este proceso desde el punto de vista del Logos, el aspecto Brahma desaparece o la vida se retira del átomo físico permanente, abandonando también otras etapas posteriores en niveles cósmicos, de los cuales no nos ocuparemos. Dichas etapas abarcan el retiro de la vida logoica de los otros dos aspectos. En un sistema solar la encarnación física del Logos, el aspecto Brahma es aparentemente el más importante, pues constituye su medio de expresión; sin embargo, tiene mayor importancia el aspecto subjetivo o la vida de deseos del Logos; concierne a lo que Él realiza en esos niveles superiores y planos cósmicos, más allá del conocimiento del Chohan más elevado.

    Podría ser de valor indicarles que el Rayo egoico del ente humano(64) que nos preocupa, [i510] se manifiesta, respecto a cada uno de los rayos, en forma similar a la manifestación logoica. Cada uno de los siete Rayos, observados en conexión con el cuerpo causal del hombre se manifiesta como unidad en el primer subplano, como triplicidad en el segundo y como septuplicidad en el tercero, formando así los cuarenta y nueve grupos que más atañen al hombre en evolución. Según el punto de vista esta enumeración de los grupos puede aumentar o disminuir, pero para estudiar los aspectos de la mente es suficiente la enumeración anterior. Durante el transcurso de sus innumerables vidas septenarias y a medida que los cíclicos siete pasan sobre él, el hombre queda bajo la influencia de los siete subrayes de su propio Rayo. Luego comienza a sintetizar y a fusionar los siete en los tres subrayos mayores, volviendo así a la unidad de su propio Rayo egoico.

    Primero. La etapa septenaria rige el lapso que transcurre entre la individualización y su entrada en el sendero.

    Segundo. La etapa ternaria rige el lapso que transcurre hasta la tercera Iniciación.

    Tercero. Logra la unidad de su Rayo en la quinta Iniciación, luego conscientemente forma parte del cuerpo del Hombre celestial.

    La misma idea puede aplicarse en conexión con el despertar de las fuerzas vitales dentro de los átomos permanentes, considerando cada átomo como el séptimo principio de cada uno de los tres aspectos de la personalidad. [e422]

    2. El Lugar que Ocupan Los Átomos Permanentes en el Cuerpo Egoico.

    a. La importancia que tiene el átomo astral permanente. Existe un hecho que se debe captar y recalcar en relación con el lugar que ocupa el átomo permanente dentro de la periferia causal y su evolución: el átomo astral permanente constituye en este sistema solar el receptor de cierta influencia de fuerza o energía, siendo estimulado y energetizado en mayor grado que los otros átomos, lo cual se debe a las razones siguientes: [i511]

    Primero. El centro de polarización del cuarto reino o humano, se halla en la conciencia astral, considerando a este reino como una unidad expresada. Inevitablemente, la mayoría de los hombres dirigen y controlan el vehículo físico desde el astral y a través de su naturaleza de deseos. El cuerpo astral se halla en línea directa con la fuerza que proviene de los niveles monádicos 2-4-6 a través del búdico.

    Segundo. La meta de la humanidad consiste en llegar a ser Maestro de Sabiduría, o entes conscientes dentro del Cuerpo del Dragón de Sabiduría o de Amor. El hombre lo logra cuando puede actuar conscientemente en el vehículo búdico o cuando el átomo astral permanente es reemplazado por el átomo búdico permanente.

    Tercero. El segundo aspecto del Logos (el amor o manifestación de la naturaleza amor del Logos por intermedio del Hijo) se manifiesta en este sistema, el cual

    es un Hijo de la necesidad o del deseo.
    vibra a la tónica del Rayo cósmico de Amor,
    constituye la forma a través de la cual este rayo de Amor cósmico (observado en la interrelación del Yo y el no-yo en la dualidad) se expresa.
    está regido por la Ley cósmica de Atracción. Las mónadas de amor constituyen la cualidad predominante. (He elegido especialmente la palabra “cualidad”.)

    Cuarto. El centro cardiaco se halla en el cuerpo cósmico de AQUEL SOBRE QUIEN NADA PUEDE DECIRSE, y nuestro Logos solar personifica Su fuerza. Aquí reside una de las claves del misterio de la electricidad. Los planetas sagrados y ciertas esferas etéricas similares que se hallan dentro del “círculo no se pasa” forman parte del centro cardíaco y constituyen los “pétalos del Loto” o del centro cardíaco de esa gran Existencia ignota que constituye para el Logos solar lo que Él a su vez constituye para los Hombres [i512] celestiales y especialmente para Su particular Hombre Celestial, quien [e423] personifica la fuerza del centro cardiaco logoico. Por lo tanto, el estudiante serio observará que toda fuerza, energía y cualidad de su vida constituirá lo que denominamos (me veo obligado a emplear una palabra inapropiada y capciosa) AMOR. Esto explicará el hecho de que la fuerza que actúa a través de ese centro cardíaco cósmico llegará a ser la fuerza predominante de la manifestación de un Logos solar y de un Hombre celestial; similarmente producirá su analogía microcósmica y sus reacciones reflejas; de allí la importancia relativa del átomo astral permanente dentro de la periferia causal, el cual está en línea directa con la fuerza activa que emana de la existencia cósmica, penetrando cada vez en menor grado por intermedio del Logos solar de Su sistema de amor y del Logos planetario dentro de un esquema, el Dragón de Amor-Sabiduría.Cuando esta fuerza está bien controlada y correctamente dirigida constituye un gran agente transmutador que oportunamente convertirá al ente humano en un Maestro de Sabiduría, un Señor de Amor, un Dragón de Sabiduría de grado inferior.Finalmente, este sistema solar, manifestación física objetiva del Logos, es compenetrado por Su cuerpo astral tal como sucede en la manifestación humana. A medida que el Logos se polariza en Su envoltura astral cósmica y cuando aún no ha logrado la polarización mental cósmica, Su fuerza o naturaleza de deseo constituye el principal incentivo de Su vida, o las vidas subjetivas que subyacen en la forma.Si el estudiante reflexiona cuidadosamente sobre estos cinco hechos, obtendrá la clave del problema de la existencia tal como la comprendemos, la clave de las causas que producen el calor en el sistema solar, del método de la Ley cósmica de Atracción y Repulsión que rige todas las formas atómicas y de la cuestión del SEXO que se evidencia en todos los reinos de la naturaleza.

  6. Ésto están diciendo hoy …

  7. ” … tengamos cuidadito … con los regalitos …”

  8. PRIMERA PARTE

    CATORCE REGLAS PARA LA INICIACIÓN GRUPAL

    OBSERVACIONES PRELIMINARES

    Creo que sería conveniente, hermanos míos, subrayar nuevamente el hecho de que sólo puede penetrar en el mundo amorfo el aspirante que ha adquirido cierta capacidad de centrarse en los niveles abstractos del plano mental. Ello involucra, lógicamente, haber logrado algún desarrollo interno en la propia naturaleza del aspirante, pues de otra manera sería imposible obtener el contacto requerido. Es necesario el autoesfuerzo, cuyo resultante desarrollo podría describirse de la manera siguiente:

    I. La Repolarización de Todo el Hombre Inferior a fin de cambiar su actitud hacia el conglomerado de formas que componen su campo general de contactos. Entonces ya no se dejara ilusionar por las cosas de los sentidos, tendrá en sus manos el hilo o clave que eventualmente lo guiará del laberinto de las percepciones de la vida inferior, llevándolo al campo del claro conocimiento y al reino de la luz del día, y ya no caminará en las tinieblas. Esta repolarización se obtiene de cuatro maneras, cada una de las cuales proporciona el siguiente paso a dar y, en conjunto (si se las sigue debidamente), llegarán a subyugar totalmente a la personalidad. Los cuatro métodos son:

    El constante e infalible esfuerzo para centrar la conciencia en la cabeza. Desde esta posición central, el Hombre Real, el agente rector, dirigirá y guiará todos sus miembros, imponiendo un nuevo ritmo y hábito de respuesta a los “señores lunares” del cuerpo físico. Dos factores valiosos y benéficos producirán la necesaria polarización:

    Valorar constantemente las palabras “Yo soy el Yo, el Yo soy Yo”.

    Habituarse a meditar por la mañana temprano, centrándose el Pensador en el punto de control, y [i4] comenzar el día de experiencia y de contactos, entendiendo que sólo es el Observador, el Perceptor y. el Actor.

    Una minuciosa consideración del uso y abuso de la energía durante el día. Cada hombre debe comprender que al emplear energía ejerce dirección y recorre el sendero. Produce [e14] oportunamente la fiel manifestación y despliegue de la propia luz a fin de irradiarla sobre las circunstancias, ayudando así a los demás peregrinos. Los estudiantes deberán familiarizarse con el “concepto energía” y aprender a considerarse como unidades de energía que despliegan ciertos tipos de energía. Debe tenerse presente al respecto, que cuando la energía espiritual y material (dos polos opuestos) se ponen en relación, se produce un tercer tipo de energía, y el trabajo del cuarto o reino humano, consiste en demostrar este tipo peculiar. A fin de aclarar las ideas sería conveniente que los estudiantes recordaran que

    las entidades superhumanas despliegan energía espiritual,
    las entidades subhumanas despliegan energía de la materia,
    las entidades humanas despliegan energía del alma.

    Cuando estas tres energías se manifiesten en forma perfecta se consumará el plan de la creación. Además debe recordarse que las tres manifiestan sin embargo la dualidad -espíritu y materia-, siendo la manifestación de una gran Existencia y de Su aparición. Por lo tanto, las denominadas “tres gunas” (cualidades) de la filosofía hindú, sólo son cualidades que esa Existencia manifiesta por medio de tales tipos de entidades.

    Las vidas superhumanas expresan sattva, guna o la cualidad del ritmo y de la respuesta armoniosa al impulso divino del perfecto despliegue de la colaboración coordinada con el propósito de la manifestación.

    Las vidas humanas demuestran la cualidad de rajas, de movilidad, de constante y consciente cambio a fin de descubrir lo Real y demostrar, por medio de la experiencia, la verdadera naturaleza de la respuesta rítmica.

    Las vidas subhumanas expresan la cualidad de tamas o inercia Actúan ciegamente y no tienen la capacidad de responder conscientemente [i5] al plan. Constituyen la suma total de las “unidades de inercia”, así como los entes humanos son denominados “puntos de luz que se mueven dentro del cuadrado”. Esto resultará de interés para los masones.

    Este tema sobre el uso y el abuso de la energía puede ser desarrollado al infinito, y lo traté extensamente en otros libros donde di bastante información sobre los centros. Ahora sólo trato de impartirles lo que puede ser de utilidad inmediata para los estudiantes, sentando así las bases para el trabajo posterior.

    El cuidadoso estudio de la necesaria transmutación de la energía astral y emocional en amor, la energía del amor. Involucra la sublimación del sentimiento personal en comprensión o consciencia grupal, y cuando se realiza exitosamente crea con el [e15] tiempo un cuerpo superior y más sutil, la envoltura búdica Cuando ésta se materializa, marca una elevada etapa de progreso, pero las etapas anteriores pueden ser encaradas inteligentemente por el estudiante y probacionista sensato. A fin de trasmutar la emoción en amor es necesario comprender los puntos siguientes:

    1. Que toda disposición de ánimo demostración de tristeza, dolor o emoción feliz, se debe a que nos identificamos con los objetos de nuestros deseos, con el aspecto forma y lo material.

    2. Que el cuerpo emocional o astral y la parte que desempeña en el desarrollo del estudiante debe ser reconocido como la sombra de la mónada, y establecerse una conexión entre

    la envoltura astral 2do. plano,
    la envoltura monádica 4to. plano,
    la envoltura búdica 6to. plano,

    y también debe ser considerada cuidadosamente la actuación que le corresponde a los pétalos de amor del loto egoico.

    3. Que la potencia de la envoltura astral se debe a su naturaleza indivisible

    4. Que el estudio de la función del plexo solar y la parte que desempeña como órgano para la trasferencia de energía, desde los tres grandes centros abajo del diafragma a los tres centros [i6] superiores, constituye una estrecha analogía con el loto solar, el cuerpo egoico, que ocupa el punto medio entre la triple mónada y el triple hombre inferior. Quienes están más avanzados deberían comprender esto.

    El desarrollo de la facultad de la mente, a fin de que el Pensador se aferre y se mantenga firme en el proceso mental y aprenda a considerar la mente como intérprete de los estados de conciencia, como transmisor de la intención egoica al cerebro físico y como ventana a través de la cual el Ego, el Hombre Real, observa vastos campos de conocimiento y (para la mayoría) aun son ignotos.

    II. Surgimiento a la Manifestación del Aspecto Subjetivo en el Hombre. Uno de lo objetivos de la evolución consiste en que sea reconocida oportunamente la realidad subjetiva. Esto se puede expresar de varias maneras simbólicas, conteniendo todas el mismo hecho de la naturaleza:

    El nacimiento del Cristo interno.
    El brillo de la radiación interna o gloria.
    La manifestación del segundo aspecto o aspecto amor. [e16]
    La manifestación del Ángel solar.
    La aparición del Hijo de Dios, el Ego o Alma inmanente.
    La plena expresión de budi a medida que utiliza a manas.

    Cómo se produce este surgimiento a la manifestación, puede deducirse de las frases siguientes:

    El refinamiento de los cuerpos, los cuales constituyen el cascarón o envoltura que oculta la realidad.

    El proceso de “retirar los velos”, a fin de que uno por uno los cuerpos que velan al Yo lleguen a ser trasparentes, permitiendo a la naturaleza divina brillar plenamente.

    La expansión de conciencia, lograda por la capacidad del Yo para identificarse como el Observador, con su verdadera naturaleza, sin considerarse a sí mismo como el órgano de percepción [i7]

    III. EI Realineamiento de las Envolturas Inferiores a fin de que el contacto con el verdadero Hombre, el Pensador, el Angel solar, en los niveles superiores del plano mental, llegue a ser total y continuo. Ello es posible sólo cuando son captados los dos puntos anteriores y se comprende parcialmente la teoría de la constitución del hombre. A medida que practiquemos la meditación, dominemos conscientemente los cuerpos inferiores y comprendamos mejor el Sutratma o Hilo, entonces podrá llevarse cada vez más a la personalidad inferior, en el plano físico, esa iluminación espiritual y esa energía divina que es herencia del alma. Paulatinamente la luz brillará; año tras año la fortaleza del contacto superior aumentará; gradualmente la afluencia del amor y sabiduría divinos a los centros de la cabeza se acrecentará, hasta que con el tiempo el hombre inferior se trasformará totalmente, sus envolturas se refinarán, y podrá controlarlas y emplearlas: entonces expresará en la tierra los poderes del Guiador, Instructor o Manipulador, de acuerdo al rayo mayor a que pertenezca su mónada.

    IV. Una Serie de Pruebas que Conducen a la Iniciación. Cuando el hombre comience a manifestar las cualidades de su rayo y llegue gradualmente a ser de mayor importancia para su grupo, será preparado por medio de pruebas, experiencias y tentaciones, para esas etapas finales de desenvolvimiento que lo pondrán en posesión de:

    El conocimiento de ciertas leyes que rigen a la materia y a la forma.

    Las claves de los misterios vinculados a la energía, la polaridad y la relación grupal.

    Ciertas Palabras de Poder que le otorgarán el control de las fuerzas elementales de la naturaleza.

    [e17] La visión interna de los planos planetarios.

    No es necesario explayarme sobre esto, ni tampoco desarrollar el tema de la Iniciación (Discipulado en la Nueva Era, Tomos I y II. El primer trabajo a realizar consiste en estimular [i8] al aspirante y preparar a esos pocos que ansían recorrer el sendero del discipulado. El punto final de nuestro tema concierne a:

    V. La Esencialidad Básica de Poseer un Carácter Puro. Esto es algo más que ser simplemente bueno. Tiene que ver con el aspecto materia y está relacionado con el aferramiento o control que ejerce la forma sobre el hombre. Podría expresarse, a fin de darle un significado más esotérico, de la manera siguiente: Si uno de los tres elementales inferiores -físico, astral y mental- es el factor que controla la vida del hombre, éste -por ese mismo hecho- es llevado a una posición peligrosa y debe dar los pasos necesarios para detener ese control antes de intentar la penetración en los reinos amorfos. Se evidencia la razón de ello. De acuerdo con la ley que rige a la materia, la Ley de Economía, la vida elemental atraerá hacia sí las vidas similares, lo cual dará por resultado dos peligros y son:

    Uno: La acumulación en la forma -debido a la dominante nota emitida por el elemental de la forma-, de materia de vibración sincronizada. Ello tenderá a acrecentar la magnitud de la tarea que tiene por delante el Ego e impulsará al hombre inferior a adquirir mayor predominio. Los “señores lunares” aumentarán su poder y disminuirá el del Señor solar.

    Dos: el hombre con el tiempo se encontrará rodeado de formas mentales de orden inferior (desde el punto de vista del alma), y antes de poder entrar en el arcano de la sabiduría y hallar el camino hacia el mundo del Maestro tendrá que disipar las nubes de formas mentales que ha atraído hacia sí.

    Si el discípulo no aprende que aspiración y autodisciplina deben ir a la par, hallará que la energía espiritual que puede conocer y con la cual hacer contacto, sólo servirá para estimular las malignas energías latentes en su naturaleza, demostrando así la exactitud de la verdad enseñada por el gran Señor, al relatar el episodio del hombre que barrió fuera de su hogar a siete demonios y descubrió, oportunamente, que estaba en peor situación que antes. Es muy esencial que los aspirantes [i9] comprendan la naturaleza del hombre inferior y capten el hecho de que todo sistema coherente posee sus variados tipos de energía y que la perfección se logra cuando predomina el tipo más elevado de energía inherente.

    Si la energía inferior del conjunto de átomos-forma constituye el factor controlador, entonces ocurrirán tres cosas: [e18]

    1. La forma misma crecerá por acumulación, aumentando constantemente su poder, hasta que la dominante voz de sus “señores lunares” apagará las demás voces y el hombre será arrastrado nuevamente a

    la inercia, a
    la ceguera y a
    la esclavitud.

    2. Hay muchas personas que no sólo están controladas por algunas de esas formas, sino que son prisioneras de las tres. Al estudiar al triple hombre inferior y a las energías o vidas, que tratan de controlarlo, debe recordarse que éstas son de tres categorías:

    a. Las diminutas vidas individuales que denominamos átomos o células del cuerpo. Son de tres clases y componen respectivamente los cuatro tipos de cuerpos: físico denso, etérico, astral y mental.

    b. El conjunto de estas vidas que constituyen en sí cuatro tipos de elementales o existencias separadas coherentes, aunque no autoconscientes. Estos cuatro señores lunares constituyen lo que “la Sabiduría Antigua denomina “los cuatro lados de un cuadrado”. Son el “cuaternario inferior”, los “cubos aprisionantes” o la cruz sobre la cual el Hombre espiritual interno será crucificado. Estos cuatro elementales poseen inteligencia propia, se hallan en el arco involutivo; cuando tienden a ser demasiado poderosos acatan la ley de su propio ser y expresan plenamente lo que hay en ellos.

    c. Un dominante señor lunar, que conocemos por el término de “personalidad inferior”; él (si puede emplearse el pronombre personal) es la suma total de los elementales físico, astral y mental, y [i10] constituye el poder que en la actualidad obliga a las “energías ígneas” del cuerpo a nutrir los tres centros inferiores El cuerpo etérico tiene una función excepcional y curiosa, siendo simplemente el vehículo para el prana o vida y el centro que emplea, tiene su categoría propia.

    3. Todas las formas subhumanas, en conjunto, prueban ser un poderoso factor que detiene el progreso hacia la emancipación del Hombre Real. Constituyen el reverso de lo que entendemos por el mundo del Maestro, y ambos están en directa oposición entre sí, desde el punto de vista del aspirante.

    El adepto puede penetrar en el mundo de la forma, entrar en contacto con él y actuar en ese mundo, sin que lo afecte, pues nada hay en él que responda a ese mundo. A través de la ilusión ve la realidad que subyace detrás y, sabiendo donde está situado, nada que lo atraiga existe en la demanda y llamado de estos [e19] señores lunares. Está ubicado entre los pares de opuestos. En la comprensión de la naturaleza del mundo de la forma y de las vidas que lo componen, en la habilidad de oír la voz del “Uno amorfo”, por encima del tráfago de las voces inferiores, el aspirante tiene la oportunidad de zafarse del dominio de la materia.

    Hermanos míos, el verdadero trabajo-mágico consiste en comprender los sonidos de todos los seres, y su clave reside en la habilidad de hablar el lenguaje del alma. Estas facultades, correctamente empleadas, imponen sobre las vidas menores ese control que conducirá a la liberación final y, con el tiempo, llevará a esas vidas al reino de la autoconciencia. Este aspecto de la materia es aún muy poco comprendido por los hijos de los hombres. Si sólo se dieran cuenta de que por su predisposición a caer bajo el control lunar precipitan a las diminutas vidas de su pequeña sistema, más profundamente en la oscuridad de la ignorancia, quizás asumirían más rápidamente sus justas responsabilidades; si comprendieran que por su constante tentativa de imponer el ritmo del Señor solar, sobre el conjunto de los señores lunares, impulsan esas vidas hacia el desenvolvimiento autoconsciente, quizás procederían con más prevención e inteligencia. Éste es un mensaje que debe [i11] difundirse, pues los diversos aspectos de la vida de Dios son interdependientes y ninguno progresa hacia una mayor comprensión sin beneficiar a todo el grupo.

    Daré algunas sencillas sugerencias que pueden ser de utilidad para el aspirante sincero:

    Con la ordenada regulación de la vida viene la eventual síntesis y el correcto control del tiempo, con todo lo que de ello proviene.

    Con la eliminación correcta de todo lo secundario y con el sentido de proporción correctamente ajustado llega a la exactitud y centralización, distintivos del ocultista.

    Con la correcta aspiración, en el momento señalado, se produce el contacto necesario y la inspiración para el trabado a realizar.

    Con la constante adhesión a las reglas autoimpuestas se produce el gradual refinamiento del instrumento y el perfeccionamiento de los vehículos que -para el Maestro- serán el medio para ayudar a innumerables pequeñas vidas.

    Recomiendo los conceptos antedichos, pues sé que captarán lo que implican y considerarán seriamente el significado de mis palabras. El mundo se halla hoy en los estertores de la agonía. Así como para el Ego evolucionante el momento de mayor desarrollo es frecuentemente el más doloroso (si la captación está a la altura de la oportunidad), así también lo es para el mundo evolucionante. A quienes poseen visión interna y comprensión intuitiva se les ofrece la oportunidad de ayudar a esa captación y llevar al desesperado mundo -profundamente envuelto por la oscuridad y la angustia- un paso más cerca de la luz. El trabajo que deben realizar consiste en tomar el conocimiento que poseen y ajustar su aplicación a la necesidad del mundo, a fin de que se produzca el rápido reconocimiento de la verdad. En el corazón de cada uno está oculta la flor de la intuición. Pueden depender de ella, y ningún hecho eterno o cósmico, revestido con una forma apropiada, dejará de ser reconocido y comprendido.

  9. Archivo aqui, las “extrañas” teorias constitucionales de éste mundo fisico … :


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