perenne naturaleza Búdica en nosotros

La apertura Búdica en cada uno, es la más maravillosa oportunidad que nos ofrece la existencia.

Agradecemos al Universo ésta posibilidad que se nos ofrece, incluso sumergidos tal y como estamos, en los planos ilusorios de la materialidad animal, y los engaños que nos suscitan nuestros tentadores;
es decir, fundamentalmente nuestros sentidos físicos.

Será evidente entonces que en el cuarto reino o reino humano, donde la cuarta jerarquía trata de adquirir experiencia, se ha iniciado un esfuerzo para lograr la fusión o centralización de las fuerzas de los tres grupos:

La energía que representa al reino animal.
La energía estrictamente humana.
La energía espiritual del grupo exponente de la fuerza búdica, introduciendo así durante la tercera gran realización, la fuerza misma de atma de la cual budi es sólo el vehículo.

Estas tres corrientes de fuerza deben mantener la siguiente posición:

Fuerza búdica positiva.
Energía humana equilibrada.
Energía animal negativa.

Expresándolo de otro modo, el factor controlador positivo en el grupo humano debería ser la energía espiritual, y la naturaleza animal debería ser totalmente receptiva a dicha energía, manteniéndose entre ambas la posición relativa de Padre-Madre. La energía puramente humana sirve como factor equilibrador, y origina un reajuste entre los aspectos Espíritu y materia. Esta triple relación grupal convierte al microcosmos en un reflejo exacto del Hombre superior y al cuarto reino en un verdadero exponente de los procesos cósmicos.

Las mismas leyes rigen las relaciones en los tres factores y la interrelación grupal de los aspectos Brahma-Vishnu-Shiva; tiempo y espacio o “divina oportunidad” desempeñan su parte en el trabajo grupal tanto micro como macrocósmico, y la evolución cíclica prosigue su tarea de reajuste grupal para ambas unidades, a fin de traer la eventual armonía grupal en ambos casos. Constituye la armonía del individuo consigo mismo y con los entes circundantes y su comprensión de la unidad esencial de todas las vidas que producen las grandes expansiones de conciencia y conducen a la identificación del individuo con algún todo mayor.

La tarea de un átomo humano es, por lo tanto, una réplica de lo que ocurre en el átomo solar o planetario, y sirve de incentivo para esas minúsculas vidas individuales que tienen su lugar en los seis reinos subhumanos tres elementales y tres materiales). En un caso tenemos una analogía de naturaleza tan íntima que es casi una réplica en pequeña escala, en el otro las analogías producidas por lo que puede considerarse un reflejo del todo; en ambos casos tenemos relaciones grupales básicas, leyes grupales fundamentales que producen interrelaciones grupales y la unión esencial entre todas las formas de vida. No tengo la intención de decir mucho acerca de las formas y trabajos grupales, le corresponde a cada uno estudiarse a sí mismo y a todo lo que lo circunda y así llegar a sus propias conclusiones.

Concluiremos esta parte del tratado con una breve enumeración de:

Las tres relaciones atómicas.
Las siete leyes del trabajo grupal.
Los veintidós métodos de interacción.

Estos treinta y dos aspectos e ideas deben aplicarse gradualmente a cada átomo, a las pequeñas vidas, suma total de todos los mundos materiales, al átomo planetario, al macrocosmos para todo lo que existe en los cinco planos, y al átomo solar, síntesis de todo lo que existe en los siete planos y en las siete evoluciones.

1. Tres Relaciones Atómicas.

Individual Se refiere al fuego central de todos los átomos y afecta la relación de ese centro positivo con todo lo que encierra su esfera de influencia.
Del sistema se refiere a la relación de todos los átomos con otros átomos que entran en su campo de influencia, o su escala de contactos.
Universal. Trata de la identificación de todos los átomos con estos grupos particulares, y su consiguiente subordinación al bien del todo mayor.

Puede observarse aquí que el objetivo inmediato del reino humano es establecer conscientemente relaciones en el sistema, y ser parte activa y consciente del trabajo grupal. La conciencia individual de relación se establece en alguna medida debido a la existencia de la autoconciencia.

El trabajo de los reinos subhumanos consiste en establecer la autorrealización consciente, o el logro de un individualismo distinto en cada forma de vida atómica, mientras que el objetivo de las vidas superhumanas es establecer una conciencia universal que capacite a cada planeta y vida solar a ser consciente y parte inteligente de un todo cósmico.

2. Las Siete Leyes del Trabajo Grupal.

Esto sólo puede explicarse en gran medida empleando términos místicos, dejando que el estudiante intuitivamente los aplique a formas de vida más materiales.

1ra. Ley. La Ley del Sacrificio. Implica la inmolación y sacrificio de aquello que ha sido realizado. Es la crucifixión o ley fundamental de todo trabajo grupal, principio regente que hace que cada ente humano oportunamente se convierta en un Salvador.

2da. Ley. La Ley del Impulso Magnético. Rige la primera percepción que tiene el átomo de sus contactos ambientales y su exteriorización o la búsqueda que realiza ese átomo, hasta que oportunamente establece la relación entre lo que percibe como parte del grupo y el ente. Esto no es lo mismo que establecer contactos sensibles, pues la relación se establece entre todos los Yoes y no entre los aspectos del no-yo. Esta ley se denomina a veces “el primer paso hacia el matrimonio”, porque da como resultado la unión final entre el hombre o átomo y el grupo que produce relaciones grupales armoniosas.

3ra. Ley. La Ley del Servicio. Denominada así a falta de mejor término. Concierne a la identificación de un átomo con los asuntos grupales y a la constante indiferencia del átomo hacia sus propios intereses materiales; trata en realidad con el proceso o método por el cual un átomo (positivo en su propia vida centralizada) responde gradualmente y es receptor de la vida positiva del grupo.

A continuación, en comentarios, los pyreos y mareos de nuestros niños…

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7 comentarios

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7 Respuestas a “perenne naturaleza Búdica en nosotros

  1. LAS COSAS MAS INCREIBLES, que conviene conocer:

  2. Seguramente, una de las cuestiones más increibles de nuestro Universo:
    LA PUGNA, posiblemente, POR LA INTERACCION de diferentes ENTES O JERARQUIAS, es decir, energías de aspectos materiales o Divinos, que son o resultan DIFERENTES.

    (Con arreglo a las enseñanzas esotéricas, existe una "pugna" entre seres Solares, y de otrs esencias, tal y como podemos leer en algunos escritos que consideramos veridicos.)

    Ésto, U OTRAS CUESTIONES, pues sólo podemos detectar algunos SÍNTOMAS, con nuestros sentidos físicos, se producen POR LA INTERACCION de los diferentes ÁTOMOS, osea, ENERGIAS, EN LOS MARES DE LA EXISTENCIA, osea en las relaciones materia-energia-espiritu.

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