Planeta Cuántico, y la Conciencia de el Observador personal.

Pensaba ir presentando una adaptación gradual de éstos asuntos, referentes al Alma Planetaria, pero como ya otros han avanzado en la presentación de éstas cuestiones, las ofrezco tal cual se encuentran divulgadas, plasmadas en formas simbólicas, pictóricamente, en la actualidad.

Lógicamente, si expongo éstas cosas, es porque considero que algunos lectores de éste blog, también pueden comprenderlo, siendo la intencion fundamental, la capacidad de servir.

LOS TRES ASPECTOS DEL HOMBRE

Uno de los medios principales por el cual el hombre llega a comprender esa gran totalidad llamada Macrocosmos – Dios, actuando mediante un sistema solar – es comprender por sí mismo el mandato délfico “Hombre, conócete a ti mismo”, anunciado inspirado, destinado a dar al hombre la clave del misterio de la deidad. Mediante la Ley de Analogía o Correspondencia, los procesos cósmicos y la naturaleza de los principios cósmicos se manifiestan en las funciones, estructura y características de un ser humano. Están expuestos pero no explicados ni detallados. Sirven únicamente para dirigir al hombre por el sendero en el cual podrá descubrir y observar futuros signos e indicaciones más definidas.

La comprensión de esa triplicidad espíritu, alma y cuerpo, está más allá del alcance del hombre, pero puede tenerse una idea de su relación y función coordinada y general, si se lo considera desde el punto de vista físico y de su funcionamiento objetivo.

Tres aspectos del organismo del hombre son símbolos, y sólo símbolos de los tres aspectos del ser.

1. La energía o principio activador, que se retira misteriosamente en el momento de la muerte, y parcialmente durante las horas del sueño o de inconsciencia, y parece utilizar el cerebro como asiento principal de actividad, dirigiendo desde allí el funcionamiento del organismo. Esta energía tiene relación directa y primordial con las tres partes del organismo denominados cerebro, corazón y aparato respiratorio símbolo microcósmico del espíritu.

2. El sistema nervioso, con su complejidad de nervios, centros nerviosos y multiplicidad de partes interrelacionadas y sensibles, sirve para coordinar el organismo, producir la respuesta sensible entre los numerosos órganos y partes que lo constituyen, y también para hacer al hombre consciente y sensible de su medio ambiente. Este mecanismo sensorio produce la percepción organizada y la sensibilidad coordinada en el ser humano; primero, dentro de sí mismo como unidad, y segundo, como respuesta y reacción sensible al mundo en el que desempeña su parte. Esta estructura nerviosa que coordina, correlaciona y produce actividad grupal externa e interna, se manifiesta principalmente a través de tres partes del sistema nervioso:

a. Sistema cerebro-espinal.
b. Sistema sensorio-nervioso.
c. Sistema periférico-nervioso.

Está íntimamente relacionado con el aspecto energía, y es el mecanismo utilizado por esa energía para vitalizar el cuerpo, producir su actividad y funcionamiento coordinados y lograr una relación inteligente con el mundo en el cual debe desempeñar su parte. Está detrás, si puedo utilizar tal expresión, de la naturaleza corpórea propiamente dicha y de la masa de carne, hueso y músculo, motivada y controlada a su vez por dos factores:

a. La suma total de energía que es la cuota individual de energía vital.

b. La energía del medio ambiente donde se encuentra el individuo, en el cual tiene que actuar y desempeñar su parte.

Este sistema nervioso coordinador, esta red de nervios interrelacionados y sensibles, es el símbolo del alma del hombre y la forma externa y visible de una realidad espiritual interna.

3. Finalmente, existe lo que puede describirse como el cuerpo, conjunto de carne, músculo y hueso, que el hombre lleva consigo, interrelacionado por el sistema nervioso y energetizado por lo que llamamos vagamente su “vida”.

En estos tres, la vida, el sistema nervioso y el conjunto corpóreo, hallamos el reflejo y símbolo de la totalidad mayor; mediante un estudio detenido y la comprensión de sus funciones y relación grupal, podemos llegar a comprender algunas de las leyes y principios que dirigen las actividades de “Dios en la naturaleza” – frase sublimemente veraz y finitamente falsa.

Los tres aspectos de la divinidad, o la energía central o espíritu, la fuerza coordinadora o alma, y aquello que ambas utilizan y unifican, constituyen en realidad un principio vital, que se manifiesta en la diversidad.

REGLA UNO.

El Ángel Solar se recoge en sí mismo, no disipa su fuerza, sino que en profunda meditación se comunica con su reflejo.

(Es decir, nuestro Sí mismo verdadero, ó Alma, entanto que Ángel Solar. Es a partir de ésta comprensión, que comenzamos anhelando a nuestra comunicación cuántica, la cual siempre existe, pero carecemos de conciencia al respecto. Por lo tanto, éstos son los inicios, de tal manera que los fenómenos, sean cuales sean, quedan relegados siempre a su propio nivel resultante de energias, en los planos ilusorios.)

ALGUNAS SUPOSICIONES FUNDAMENTALES

Emprenderemos un curso de estudio donde predominará la tendencia a obligar al estudiante a depender de sí mismo y, por consiguiente, de ese yo superior que en la mayoría de los casos ha hecho sentir su presencia sólo en raros e intensos intervalos emocionales. Cuando el yo es conocido y no simplemente sentido, y cuando la comprensión es tanto mental como sensoria, entonces el aspirante puede ser verdaderamente preparado para la iniciación.

Quisiera señalar que mis palabras están basadas en ciertas suposiciones fundamentales, que para mayor claridad desearía mencionar brevemente.

Primero, que cuando el estudiante es sincero en su aspiración está dispuesto a avanzar, no importa cual sea la reacción del yo inferior, o sobre éste. Sólo podrán trabajar inteligentemente quienes distingan con claridad los dos aspectos de su naturaleza, el yo real y el yo ilusorio. Esto ha sido bien expresado en Los Aforismos de Yoga de Patanjali:

La experiencia (de los pares de opuestos) se adquiere por la incapacidad del alma para distinguir entre el yo personal y el purusha (espíritu). Las formas objetivas existen para uso y experiencia del hombre espiritual. Meditando sobre esto, surge la percepción intuitiva de la naturaleza espiritual." Libro III, Af. 35.

En el aforismo cuarenta y ocho del mismo Libro hay una afirmación que abarca una etapa posterior a la de esta comprensión discriminadora, cualidad discernidora fomentada por una actitud mental de recogimiento y por una cuidadosa y constante atención sobre el método de la recapitulación de la vida.

Segundo, actúo suponiendo que todos han vivido y luchado suficientemente contra las fuerzas adversas de la vida, como para permitirles desarrollar un sentido bastante real de los valores. Presumo que tratan de vivir como aquellos que conocen algo de los verdaderos valores eternos del alma. Que ningún acontecimiento de la personalidad los detendrá, ni la presión del tiempo y de las circunstancias, la edad o la incapacidad física. Han aprendido inteligentemente que la precipitación entusiasta hacia adelante y el progreso violento y enérgico, tienen sus desventajas, y que con un firme, regular y persistente esfuerzo, a la larga progresarán más. Los esfuerzos esporádicos y el apremio momentáneo se convierten en desgano y en un agobiador sentido de fracaso. Es la tortuga y no la liebre, que llega primero a la meta, aunque ambas logran su objetivo.

El Orbe solar resplandece con radiante esplendor. La mente iluminada refleja la gloria solar. El orbe lunar se eleva desde el centro hasta la cima y se transforma en radiante sol de luz. Cuando estos tres soles son uno, aparece Brahma. Nace un mundo iluminado".

Esto literalmente significa que cuando el alma (simbolizada como el Orbe solar), la mente y la luz en la cabeza, forman una unidad, el poder creador y regenerador del Ángel solar puede expresarse en los tres mundos y construir una forma por la cual su energía se manifieste activamente. El orbe lunar es una forma simbólica de expresar el plexo solar, el cual oportunamente debe realizar dos cosas:

1. Mezclar y fusionar las energías de los dos centros inferiores de fuerza.

2. Elevar estas energías fusionadas y así, mezclándose con las energías de otros centros superiores, llegar a la cabeza.
También quisiera señalar la naturaleza del servicio que la humanidad como un todo, está prestando en el plan general de evolución. La regla en consideración no se aplica sólo al hombre individual, sino a la actividad predestinada del cuarto reino de la naturaleza.

8 comentarios

Archivado bajo Piedra Angular, TopSecret

8 Respuestas a “Planeta Cuántico, y la Conciencia de el Observador personal.

  1. … así que vamos a escuchar cosas serias …

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