Correcta comprensión: Reconocimiento de nuestro Sí-mismo Verdadero.

Considero que ésta es la comprensión fundamental que necesitamos, con arreglo al legado de los sabios que en el mundo han sido. Y, que son también ahora, por supuesto. 🙂

Primero, que cuando el estudiante es sincero en su aspiración está dispuesto a avanzar, no importa cual sea la reacción del yo inferior, o sobre éste. Sólo podrán trabajar inteligentemente quienes distingan con claridad los dos aspectos de su naturaleza, el yo real y el yo ilusorio. Esto ha sido bien expresado en Los Aforismos de Yoga de Patanjali:

“La experiencia (de los pares de opuestos) se adquiere por la incapacidad del alma para distinguir entre el yo personal y el purusha (espíritu). Las formas objetivas existen para uso y experiencia del hombre espiritual. Meditando sobre esto, surge la percepción intuitiva de la naturaleza espiritual.” Libro III, Af. 35.

Reverencia, a éste Si mismo,

Que en el estado de vigilia, hace la experiencia de todos los objetos,
penetrando el Universo entero, con la radiación omnipresente de Su inalterable Conciencia, la cual abraza toda aparente multiplicidad.

Que en el estado de sueño, absorve y realiza, en lo interno de Sí, la experiencia de la muiltiplicidad, producida por el deseo, a lo cual la mente presta existencia.

Que, en el sueño profundo, goza de la felicidad, y que permite, por la virtud de maya, saborear ésta felicidad.

Que, en fin, es El, a quién en términos de Maya, llamamos el Ser Verdadero, el Supremo, lo inmortal, lo inmutable.

Que Él, el Ser verdadero,

Pueda ser identificado, a través y más allá de toda apariencia e ilusión, en la plenitud universal, realizándose, incluso en el estado de vigilia, trascendiendo toda ignorancia y aprego, en la experiencia de la multiplicidad.

Que también, en el estado de sueño, iluminado por su propia luz, hace la experiencia de los objetos sutiles de goce, a los que Su sentido interno presta existencia.

Quien, en fin, en el sueño profundo, al retirar en sí mismo todos los objetos sutiles y groseros, se libra de toda distinción y de toda diferenciaciaón,

! Pueda, éste Ser verdadero, Siempre exento de atributos, concedernos Su protección. !

Éste átman es el Sí mismo, el demostrativo éste, se refiere a lo que parece estar dividido en cuatro espacios, indicando con un gesto de la mano hacia el corazón; “el átman que reside aquí.”

Estractos tomados de Gaudapada, Mandukhya Upanishad.

LA PRENSA: AHORA YA DICEN QUE NO SE TRANSMITE EL VIRUS POR EL AIRE: La OMS confirma que la mascarilla no protege para ir por la calle: el coronavirus no se transmite por el aire.

Cuando ya nos hemos acostumbrado a ver el paisaje desolador de nuestras ciudades desiertas, sólo salpicado por unos cuantos vecinos que pasean al perro o cargan bolsas de la compra con la cara completamente cubierta, la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo confirma: las mascarillas no son eficaces como medida de protección personal porque el coronavirus Covid-19 no se transmite por el aire.

En un estudio publicado este fin de semana, la OMS analiza las formas de transmisión del virus que causa el Covid-19, y la conclusión a la que llega es que el coronavirus se transmite únicamente por contacto con las gotitas respiratorias que una persona contagiada proyecta al estornudar o al toser, y no hay ninguna evidencia de transmisión por el aire.

“La transmisión por gotitas se produce cuando una persona que se encuentra en estrecho contacto (menos de un metro) de otra que tiene síntomas respiratorios (como tos o estornudos) y entra así en riesgo de poner sus propias mucosas (boca y nariz) o sus ojos expuestos a sus gotitas respiratorias potencialmente infecciosas”, explica el estudio de la OMS, “así, el contagio puede producirse por contacto directo con una persona infectada o por contacto con una superficie o un objeto que ésta haya utilizado”.

Comprendamos claramente: es imposible que el virus se extienda por el mundo, si el medio de transmision ES SÓLO EL CONTACTO DIRECTO.

Por lo tanto, repetimos a toda psique racional; debe de existir alguna transmisión de otro tipo, posiblemente de causa ELECTROMAGNETICA.

14 comentarios

Archivado bajo Metanoia, Piedra Angular, Sociedad

14 Respuestas a “Correcta comprensión: Reconocimiento de nuestro Sí-mismo Verdadero.

  1. Quisiera señalar, la importancia de que dediquemos a éstos asuntos, la más sincera investigación y meditación.

    Cada uno, podemos buscar en éstos textos, aquellos puntos que le parezcan más interesantes, e intentar prodizar en los significados.

    LA NATURALEZA DEL PRANA

    Cuando nos ocupamos del cuerpo etérico y sus funciones, como asimilador y distribuidor de prana, lo hemos hecho desde el punto de vista del lugar que ocupa en el esquema de las cosas. Consideramos el tema desde el punto de vista de las analogías, indicando dónde se hallan en el sistema, en el planeta y en el hombre.

    Hemos visto que constituye el fundamento de la forma física y que es, en sí mismo, el vínculo más importante entre:

    El hombre físico y el plano emocional o astral.
    El Hombre planetario y la cualidad emocional, esencial.
    El Logos, el gran Hombre celestial, y el plano astral cósmico.

    Podemos ahora limitar el tema a la consideración del cuerpo etérico del ser humano, sin tocar las analogías del sistema o cósmicas; aunque quizás sería conveniente recordar que el estudiante inteligente obtiene la sabiduría por la línea interpretativa; quien se conoce a sí mismo (como manifestación objetiva, cualidad esencial y desarrollo comprensivo), conoce también al Señor de su Rayo y al Logos de su sistema. Por lo tanto sólo es cuestión de aplicación, expansión consciente e interpretación inteligente; además debe abstenerse sensatamente de hacer afirmaciones dogmáticas, y ha de reconocer que la analogía se encuentra en la cualidad y en el método empleado más que en ajustarse estrictamente a una acción específica en un determinado momento de la evolución.

    El material de estudio que es posible dar aquí, si se reflexiona detenidamente, puede inducir a llevar una vida práctica más inteligente, empleando el término “vivir” en su sentido esotérico. Estudiando dicho material en forma científica, filosófica y religiosa puede conducir también a desarrollar los objetivos del proceso evolutivo en el ciclo menor inmediato. Por eso nuestro objetivo consiste en hacer más real el cuerpo secundario del hombre y en exponer algunas de sus funciones y la forma en que podrá ser puesto oportuna y conscientemente al alcance de la comprensión mental.

    La ciencia, como bien sabemos, está llegando rápidamente a la etapa en que se verá obligada a admitir la realidad del cuerpo etérico, pues las dificultades que surgirán al negarlo serán tan insuperables como admitir su existencia. Los científicos aceptan ya la existencia de la materia etérica; el éxito obtenido en la fotografía ha demostrado la realidad de lo que hasta ahora fue considerado irreal, porque es intangible desde el punto de vista físico. Continuamente ocurren fenómenos considerados sobrenaturales que pueden ser explicados por medio de la materia etérica, y los científicos, en su empeño por demostrar que los espiritistas están equivocados, han ayudado a la causa del espiritismo verdadero y superior, apoyándose en la realidad y en la existencia del cuerpo etérico, aunque lo consideren (pues se interesan en los efectos sin haber descubierto la causa) un cuerpo que [i89] emana irradiación. La ciencia médica empieza a estudiar (aunque a ciegas) la cuestión de la vitalidad, el efecto de los rayos solares sobre el organismo físico y las leyes subyacentes en el calor inherente e irradiante. Atribuye al bazo funciones no reconocidas anteriormente y estudia los efectos de la acción de las glándulas y su relación con la asimilación de las esencias vitales a través de la estructura corporal. Se halla en el verdadero camino; no pasará mucho tiempo (quizás en el curso de este siglo) sin que la REALIDAD del cuerpo etérico y sus funciones básicas sea afirmada más allá de toda controversia y el objetivo de la medicina, preventiva y curativa, pase, entonces, a un nivel superior. Todo lo que podemos hacer aquí es dar simplemente, y en forma condensada, algunos datos que podrán acelerar el día de su reconocimiento, lo cual despertará mayor interés en el verdadero investigador. Permítaseme, por lo tanto, enunciar brevemente lo que se tratará en los tres puntos que resta considerar:

    Las funciones del cuerpo etérico.
    Su relación con el físico durante la vida.
    Los males y las enfermedades del cuerpo etérico (teniendo en cuenta el significado original de la palabra “enfermedad”).
    Su condición después de la muerte.

    Lo indicado abarcará aquello que es de utilidad práctica en la actualidad. Luego adquiriremos más conocimiento si lo transmitido al público es aplicado cuidadosamente, y si los investigadores estudian inteligente, sensata y ampliamente tan importante tema.

    A medida que la naturaleza del cuerpo etérico y su función ocupen en el pensamiento del mundo el lugar que les corresponde, y la gente se dé cuenta de que el etérico es el más importante de los dos cuerpos físicos, el hombre hará contacto consciente e íntimo con otras evoluciones ] que existen en materia etérica, así como lo hace en el cuerpo físico denso. Existen ciertos grandes grupos de [e100] devas denominados “devas de las sombras” o devas violeta, que están íntimamente vinculados con el desarrollo evolutivo del cuerpo etérico humano, y le transmiten irradiaciones solares y planetarias. El cuerpo etérico humano recibe prana de diferentes maneras y de diversas clases, que lo ponen en contacto con distintas entidades.

    1. Prana Solar.

    Fluido vital y magnético que irradia del sol, y se trasmite al cuerpo etérico del hombre por mediación de ciertas entidades dévicas de orden muy elevado y de matiz dorado. Pasa a través de los cuerpos de dichas entidades, que lo emiten en potentes irradiaciones, aplicadas directamente a ciertos plexos situados en la parte superior del cuerpo etérico, en la región de la cabeza y de los hombros, desde donde descienden a la analogía etérica del órgano físico, el bazo, y de allí se transmiten enérgicamente al mismo. Estas entidades pránicas, de matiz dorado, se encuentran en el aire sobre nosotros, y están especialmente activas en algunas partes del mundo, como California y en las regiones tropicales, donde el aire es puro y seco y los rayos del sol son considerados esencialmente benéficos. Las relaciones que existen entre el hombre y este grupo de devas son muy íntimas, pero aún muy peligrosas para el hombre. Los devas tienen mucho poder y, en su propia línea, están más evolucionados que el hombre. El ser humano que no sabe protegerse está a merced de éstos, y debido a ello y a la incomprensión de las leyes de resistencia magnética o de repulsión solar, está propenso a la insolación. Cuando el cuerpo etérico y sus procesos asimilativos sean comprendidos científicamente, el hombre se inmunizará de los peligros de la irradiación solar. Se protegerá por la aplicación de las leyes que rigen la repulsión y la atracción magnéticas y no meramente mediante el vestido y el techo. Por lo general es cuestión de polarización. Podría sugerirse que cuando los hombres comprendan la evolución dévica más correctamente, sepan cómo trabajar en ciertas líneas relacionadas con el Sol y se den cuenta de que tal evolución representa el polo femenino, así como el hombre representa el masculino (la cuarta Jerarquía creadora es masculina) comprenderán su interrelación y regirán esa relación de acuerdo a la ley.

    Estos devas solares reciben los irradiantes rayos del sol, los [e101] cuales salen desde el centro y llegan hasta la periferia por uno de los tres canales de acercamiento, los pasan por su organismo y los enfocan allí. Actúan casi como un vidrio de aumento que concentra los rayos solares. Luego son reflejados o transmitidos al cuerpo etérico humano, que los capta y asimila. Cuando el cuerpo etérico es sano y funciona correctamente, absorbe bastante prana para mantener la forma organizada. Este es el objetivo de la función del cuerpo etérico, cosa que nunca se hará resaltar suficientemente. El prana sobrante se emite como irradiación animal o magnetismo físico; ambos términos expresan la misma idea. Por lo tanto, el hombre repite, en escala menor, la tarea de los grandes devas solares y a su vez agrega su cuota de emanaciones, repolarizada o remagnetizada, a la suma total del aura planetaria.

    2. Prana Planetario.

    Fluido vital que emana de cualquier planeta y constituye su coloración o cualidad fundamental, debido a que se repite dentro del planeta el mismo proceso

    que tiene lugar respecto al hombre y al prana solar. El planeta (ya sea la tierra o cualquier otro) absorbe el prana solar, lo asimila en la cantidad requerida e irradia el que no necesita para su bienestar, en forma de irradiación planetaria. El prana planetario es, por lo tanto, prana solar que ha pasado a través del planeta, ha circulado por el cuerpo etérico planetario, ha sido transmitido al cuerpo físico denso del planeta y emitido por éste como irradiación, con la misma característica esencial que la del prana solar, además de la cualidad individual y distintiva del planeta implicado. La repetición del proceso tiene lugar en el cuerpo humano. Las irradiaciones físicas de los hombres difieren de acuerdo a la calidad de sus cuerpos físicos. Lo mismo ocurre con un planeta.

    El prana que emana del planeta (como en el caso del prana solar) es recibido y transmitido por medio de un grupo determinado de devas denominados “devas de las sombras”, devas etéricos de matiz ligeramente violado. Los cuerpos de estos devas están compuestos de materia de alguno de los cuatro éteres, y enfocan y concentran las emanaciones del planeta y de todas las formas que existen en el mismo. Debido a la esencial similitud de su sustancia corpórea con la sustancia etérica humana se hallan muy íntimamente vinculados con los seres humanos, transmitiéndole el magnetismo de la “Madre Tierra”. Como vemos, dos grupos de devas trabajan en conexión con el hombre:

    Los devas solares le trasmiten el fluido vital que circula por el cuerpo etérico.
    Los devas planetarios de color violeta, vinculados al cuerpo etérico del hombre, le transmiten el prana de la tierra o del planeta en el cual actúe el hombre durante una encarnación física.

    Aquí podrían formularse varios interrogantes y, aunque no expliquemos plenamente el misterio, hacerse algunas [sugerencias. ¿Cuál es la causa de la aparente falta de vida en la Luna? ¿Existe allí vida dévica? El prana solar ¿produce algún efecto allí? ¿ En qué difiere la Luna, aparentemente muerta, de un planeta vivo tal como la Tierra?

    Aquí nos enfrentamos con un misterio, cuya solución -para quienes investigan- quedará revelada en el hecho de que no existen seres humanos ni ciertos grupos de devas en la Luna. El hombre no ha dejado de existir en la Luna porque esté muerta y, por consiguiente, no pueda sustentarlo, sino que la Luna está muerta porque el hombre y los devas se han retirado de su superficie y de su esfera de influencia.(39) El hombre y los devas actúan en cada planeta como intermediarios o agentes transmisores. Donde ellos no habitan resulta imposible realizar ciertas actividades, sobreviniendo la desintegración. La razón de ese retiro se halla en la Ley cósmica de Causa y Efecto o karma cósmico, y en la historia conjunta, aunque individual, de uno de los Hombres celestiales cuyo cuerpo fue, en un momento determinado, la Luna o cualquier otro planeta.

    3. Prana de las Formas.

    Ante todo se ha de advertir que las formas son de dos clases, cada una de las cuales ocupa un lugar diferente en el esquema:

    Formas resultantes del trabajo realizado por el tercero y el segundo Logos y las vidas conjuntas de Estos. Dichas formas constituyen las unidades de los reinos vegetal, animal y mineral.

    Formas resultantes de la acción unida de los tres Logos, comprendiendo estrictamente la formas dévicas y humanas.

    Existe también una forma más simple incorporada a la sustancia con la cual están hechas todas las formas, siendo estrictamente de materia atómica y molecular, animada por la vida o energía del tercer Logos. [i94]

    Con respecto al primer grupo de formas se ha de observar que las emanaciones pránicas, emitidas por las unidades de los reinos animal y vegetal (después que han absorbido el prana solar y planetario), son lógicamente la combinación de ambos, siendo transmitidas por medio de irradiaciones superficiales, como el prana solar y el planetario, a ciertos grupos de devas menores de orden no muy elevado, que tienen una curiosa e intrincada relación con el alma grupal del animal o del vegetal que las irradia. De ello no podemos ocuparnos aquí. Estos devas tienen también un matiz violado, pero tan pálido que es casi gris; están en estado de transición y se mezclan en forma confusa con grupos de entidades que se encuentran en el arco involutivo.

    Respecto al segundo grupo, la forma humana transmite las irradiaciones emanantes a un grupo de devas de grado mucho más elevado. Estos devas tienen un matiz más pronunciado, los cuales después de asimilar debidamente la irradiación humana, la trasmiten principalmente al reino animal, demostrándose así la íntima relación existente entre estos dos reinos. Si la explicación que antecede sobre la complicada interacción entre el Sol y los planetas, entre éstos y las formas que evolucionan en ellos y entre dicha, formas y aquellas inferiores, sirve para demostrar la exquisita interdependencia de todo lo existente .

    evolucion

  2. Otro eslabón de esta cadena a ser considerado, reside en el hecho de que los cuatro rayos de la mente (que conciernen al karma del cuarto Logos planetario) tienen conjuntamente a su cargo el actual proceso evolutivo del Hombre, considerado como el Pensador. Estos cuatro, con los cuatro regentes kármicos, trabajan en íntima colaboración. En consecuencia tenemos los siguientes grupos que actúan recíprocamente:

    Primero. Los cuatro Maharajáes, o Señores Lipikas menores, aplican el karma pasado y lo agotan en el presente.

    Segundo. Los cuatro Lipikas del segundo grupo, según H. P. B., se ocupan de aplicar el karma futuro y manipular el destino futuro de las razas. La tarea del primer grupo de cuatro Lipikas cósmicos es oculta y sólo puede ser revelada parcialmente (y aún así en forma muy superficial) en la cuarta Iniciación, por lo tanto, no nos ocuparemos de ello.

    Tercero. La cuarta Jerarquía creadora de Mónadas humanas regida por una cuádruple ley kármica bajo la guía de los Lipikas.

    Cuarto. Los cuatro Logos planetarios (48) de Armonía, Conocimiento, Pensamiento Abstracto y Ceremonial, constituyen [i113] conjuntamente el Cuaternario de manas o mente, mientras se hallan en proceso de evolución, e influencian a todos los hijos de los hombres.

    Quinto. Los Señores de los Devas de los cuatro planos, el búdico o plano de la intuición espiritual, manas o el plano mental, el plano del deseo y el físico, se hallan similarmente vinculados a la evolución humana, en sentido más intimo que los tres superiores.

    Otra analogía interesante se encuentra en los siguientes hechos que aún están en proceso de desarrollo:

    En el cuarto plano o búdico, los Logos planetarios empiezan a salir de Su “círculo no se pasa” planetario, o trama etérica que tiene su contraparte en todos los planos.

    Cuando el hombre ha comenzado, por poco que sea, a coordinar el vehículo búdico o, expresándolo de otra manera, cuando ha desarrollado aunque en forma ínfima, el poder de establecer contacto con el plano búdico, empieza simultánea y conscientemente a adquirir la capacidad de evadirse de la trama etérica del plano [e118] físico. Luego se evade de la analogía que subsiste en el plano astral y finalmente de la analogía existente en el cuarto subplano del plano mental, esta vez por medio de la unidad mental. Esto lleva, con el tiempo, a actuar en el causal, o sea a adquirir la capacidad de morar y estar activo en el vehículo egoico, el cual personifica el aspecto Amor-Sabiduría de la Mónada. Obsérvese que ésta es la analogía del hecho comprobado de que hoy la mayoría puede evadirse del cuerpo etérico y actuar en su [i114] envoltura astral, el reflejo de la personalidad, de ese segundo aspecto.

    Cuando el hombre recibe la cuarta Iniciación actúa en el vehículo del cuarto plano, el búdico, y ha salido definitivamente del “círculo no se pasa” de la personalidad pasando al cuarto subplano mental. Nada lo retiene en los tres mundos. En la primera iniciación sale del “círculo no se pasa” en determinados momentos, pero aún debe salir de los tres niveles mentales superiores, que tienen sus analogías mentales en los éteres superiores, y desarrollar plena conciencia en estos tres subplanos superiores. Tenemos aquí la analogía de la tarea que el iniciado ha de realizar cuando alcance el cuarto plano solar o búdico. Además debe desarrollar plena conciencia en los tres planos superiores del Espíritu, antes de que pueda evadirse del “círculo no se pasa” solar, lo cual sólo se alcanza en la séptima Iniciación, recibida en algún lugar del sistema o en su analogía cósmica, a la cual llega por medio del sutratma o hilo cósmico de la vida. (49)

    A este respecto la actual cuarta cadena terrestre es una de las más importantes, porque es el lugar asignado a la mónada humana para que domine el cuerpo etérico con el propósito de poder evadir las limitaciones humanas y planetarias. Esta cadena terrestre, aunque no es una de las siete cadenas planetarias sagradas, es hoy de importancia vital para el Logos planetario, quien la emplea temporariamente como medio para encarnar y manifestarse. En esta cuarta ronda llega a su fin la vida caótica y difícil, mediante el simple hecho de desintegrar [i115] la trama etérica a fin de liberarse y emplear posteriormente una forma más adecuada.

    Otra serie de ideas surge si tenemos en cuenta que la ciencia en la actualidad está estudiando y desarrollando el conocimiento del cuarto éter, y en cierta medida se halla ya al servicio del hombre; que el cuarto subplano del plano astral es el campo normal [e119] de acción del hombre medio y que en esta ronda está logrando salir del vehículo etérico; que el cuarto subplano del plano mental constituye el actual objetivo que debe lograr una cuarta parte de la familia humana; que el cuarto Manvantara verá que el “círculo no se pasa” solar ofrece caminos de escape para quienes hayan alcanzado el grado de desarrollo necesario; que los cuatro Logos planetarios lograrán evadir perfectamente su medio ambiente planetario y actuarán con mayor facilidad en el plano astral cósmico, repitiendo en niveles cósmicos lo que han logrado los entes humanos los cuales son las células de Sus cuerpos.

    Nuestro Logos solar, por ser de cuarto orden, empezará a coordinar Su cuerpo búdico cósmico, y a medida que desarrolle su mente cósmica obtendrá gradualmente, con ayuda de esa mente, la habilidad de establecer contacto con el plano búdico cósmico.

    Nos hemos detenido en estas posibilidades y analogías, porque es necesario reconocer el trabajo que se ha de realizar en conexión con la trama etérica antes de ocuparnos de las diversas causas que pueden entorpecer el progreso deseado, impidiendo la evasión prescrita y la liberación destinada. Más adelante consideraremos la trama etérica y su condición estática. Para ello tendremos que recordar dos cosas:

    Primero, esta condición estática es considerada como tal, únicamente cuando se la observa desde el punto de vista del hombre en la actualidad, y ]se la denomina así a fin de esclarecer los cambios a efectuarse y los peligros a contrarrestarse. La evolución avanza tan despacio desde el punto de vista del hombre, que parece estacionaria, especialmente en lo que concierne a la evolución etérica.

    Segundo, debemos tener en cuenta que únicamente nos ocupamos del cuerpo físico etérico y no de sus analogías en todos los planos. Ello se debe a que nuestro sistema se encuentra en los niveles etéricos cósmicos; en consecuencia, es de primordial importancia para nosotros.

    2. Éteres del Cosmos y del Sistema

    En beneficio de los lectores de este tratado y debido a que la repetición consecutiva conduce a aclarar los hechos, enumeraremos brevemente ciertas hipótesis fundamentales que gravitan definidamente sobre el tema en consideración y podrán servir para aclarar la actual confusión respecto al sistema solar. Algunos de tales hechos son ya bien conocidos, otros se deducen y aún otros responden a antiguas y exactas analogías expresadas en términos modernos.
    El plano cósmico más inferior es el físico cósmico; el único que la mente finita del hombre puede comprender.
    Este plano físico cósmico está compuesto de materia diferenciada en siete cualidades, grupos, grados o vibraciones.
    Estas siete diferenciaciones constituyen los siete planos principales de nuestro sistema solar.

  3. Por favor, den a conocer URGENTEMENTE lo esencial de éstas cuestiones; la vida de muchas personas, depende de los conocimientos que se encuentran EN RELACION con la verdad.

  4. LAS CUESTIONES FUNDAMENTALES, EXPLICADAS DESDE OTRO ÁNGULO:

    Bueno, quizás puede servir.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .