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Esferas de Vida y Conciencia: Espíritu.

En libertad, escuchemos lo que algunos dicen respecto a éstos asuntos, verifiquemos las cosas. Veamos las cuestiones que son coincidentes o Universales, y las que no lo son, en éstas difíciles cuestiones. Rechacemos lo que consideremos o sepamos, que se trata de meros alucines, limitaciones, o inventos debidos a condicionamientos fenoménicos o ancestros que continúan manifestándose en la actualidad.

“Para aclarar esta respuesta hemos de distinguir exactamente entre “el yo perdido” (o “dormido”) y “el Yo despierto” que constituyen los dos modos de actuar del Yo del virya. De ellos sólo el Yo despierto es capaz de acceder gnósticamente al infinito de su propia esencia COMO CULMINACIÓN DE UNA ESTRATEGIA HIPERBÓREA. El otro, el Yo perdido, jamás se sabrá infinito porque se halla temporalizado, identificado con el sujeto consciente; primero debe liberarse, despertar del Engaño, antes de concebir siquiera la trascendencia espiritual, la mutación de virya en Siddha. Por eso la Sabiduría Hiperbórea califica a los viryas como “perdidos” o “despiertos”, atendiendo a la calidad de su Yo empírico.”

El Yo Infinito es INSUBSTANCIAL, síntesis polar del Espíritu. El símbolo del Origen, por otra parte, es SUBSTANCIAL como toda terminación psíquica: es un elemento sémico de substancia energética. Pero el Yo Infinito, al reflejarse en el Símbolo del Origen, genera el Yo del virya que puede ser substancial o insubstancial de acuerdo a su condición de “perdido” o “despierto”.

La clave genética de los Siddhas Traidores apunta a producir, en el pasú, un Yo lo más substancial posible, es decir, una hipóstasis del Yo infinito: de ese modo queda atenuada su infinitud. Se obtiene así un Yo perdido cuya total actividad puede ser aprovechada para impulsar la evolución del alma. El Yo perdido surge en el seno del sujeto consciente, confundido con éste, como una hipóstasis del Yo Infinito denominada PERSONA. Es decir: tras la personalidad del virya, en su persona, alienta un Yo perdido que es hipóstasis del Yo Infinito, reflejo del Espíritu eterno. Solamente quien efectúe el tránsito inverso, desde la mera personalidad hasta el Yo perdido substancial, y quien trascienda esa hipóstasis que se asienta en el Símbolo del Origen y llega hasta el Símbolo mismo, tendrá la posibilidad cierta de acceder al infinito actual, al Espíritu.

¿Porqué se concentran en los últimos años, tanta actividad volcánica, inactiva durante miles de años.?

Supongamos que tales seres hubieran penetrado al sistema solar por una “puerta” abierta en otro planeta, por ejemplo Venus, y que ya aquí, merced a un ardid, una parte de sus Guías Hiperbóreos los hubiesen encadenado a la ley de evolución. Este encadenamiento, ya lo hemos dicho, NO PUEDE SER REAL pero, sin embargo, los Guías Traidores logran CONFUNDIR a los espíritus inmortales anclándolos a la materia. ¿Para qué hacen esto? Otro misterio. Pero lo cierto, lo efectivo es que, a partir de la llegada de tales Guías al sistema solar, se operará una mutación colectiva EN TODA LA GALAXIA que MODIFICA el Plan del Uno. Esta modificación está edificada en la Traición de los Guías y en la caída de los seres inmortales. Para que Ud. lo vea claro, le diré que aquí, en la Tierra, existía un ser humano primitivo que “evolucionaba” siguiendo las leyes de las “cadenas planetarias” y los “reinos de la naturaleza”.

Esta evolución era lentísima y perseguía la adaptación final a un arquetipo racial absolutamente animal, dotado de una mente racional, estructurada lógicamente por las funciones cerebrales y poseedor de un “alma” conformada por energía de los otros planos materiales mas sutiles. Este “hombre” es el que encontraron, en una etapa aún primitiva de su desarrollo, los Guías Traidores al llegar a la Tierra hace millones de años. Entonces, mediante un ingenioso sistema llamado Chang Shambalá que Ud. tendrá oportunidad de estudiar en nuestra Orden, ellos decidieron mutar la raza humana, encadenando los espíritus inmortales a los seres humanos ilusorios y materiales de la Tierra.

El macrocosmos es un mundo de entes finitos y sucesivos. Ni en el plano arquetípico ni, aún, en la memoria arquetípica del microcosmos existe un Arquetipo infinito. Mucho menos aun hay algún designio que lo revele: el infinito, pues, es un conocimiento escencialmente vedado al pasú. Sin embargo, por la intervención de los Siddhas Traidores, el Signo del Origen ha venido a causar la manifestación del Espíritu-esfera en el microcosmos y la participación del Yo infinito en la evolución del pasú; en consecuencia ha ocurrido este incomprensible hecho: EL VIRYA ES UN ENTE FINITO QUE PARTICIPA DEL INFINITO.

Pero, siendo así ¿en qué lugar del microcosmos, en que estructura, en cual dimensión, dónde, en fin, hay que buscar ese infinito interior del virya? Respuesta: El infinito actual, real, completo, sólo puede estar en el Yo Infinito; por lo tanto, sólo puede ser hallado cuando el Yo del virya trasciende la finitud del sujeto consciente, del alma, del esquema de sí mismo, y se sabe ajeno a la evolución, un reflejo de la eternidad del Espíritu. Sólo entonces, luego de tal liberación, después de que el Gran Engaño ha quedado roto, es posible el tránsito impensable entre lo finito y lo infinito; sólo entonces es posible la reversión del Espíritu esfera revertido, la vuelta a su normalidad.

spin

Desde ese momento existen tres clases de hombres, los animales-hombres primitivos o PASÚ, los semidivinos o VIRYAS a quienes se les adosó un espíritu y los Divinos Hiperbóreos o Siddhas, que son todos aquellos que logran RETORNAR AL ORIGEN y escapar del Gran Engaño. También son conocidos como Siddhas Leales una parte de los Guías, aquellos que NO TRAICIONARON y que, encabezados por Cristo-Lúcifer, (¿?) intentan SALVAR a los viryas mediante la redención hiperbórea de la sangre pura que consiste en despertar el recuerdo primigenio de la propia divinidad perdida.

yo infinito

El Demiurgo, en efecto, no puede permitir que el progreso evolutivo se interrumpa por la disolución orgánica del microcosmos, esto es: por la muerte del pasú. En realidad, el ciclo de vida del microcosmos depende sólo del tiempo trascendente: mientras exista la participación habrá fatalmente una disolución formal, como ocurre con todo ente orgánico. Pero si el microcosmos actualiza su potencialidad y se INDIVIDUALIZA, es decir, se independiza temporalmente del macrocosmos, entonces podrá escapar a la disolución, a la muerte, porque los procesos internos quedarán “detenidos” para el tiempo trascendente. El objetivo microcósmico asegura, así, que en algún momento de la evolución se alcanzará la inmortalidad del cuerpo material. Ahora bien: en tanto ese momento llega ¿puede perderse, con la muerte y disolución del microcosmos, el progreso individual obtenido en la construcción del esquema de sí mismo? Respuesta: Todo esquema de si mismo queda impreso en el alma, durante la vida del microcosmos, de tal modo que al desencarnar, tras la desintegración orgánica, lo conserva con carácter permanente.

Continuamos en comentarios.

Los “extraterrestres”, NO EXISTEN, son otra cosa: ÉSTO EXPLICAN:

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Archivado bajo Piedra Angular, Superando Matrix