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personalidad y Alma, triángulo mónada

¿Está la CONCIENCIA DE EL ALMA, destinada a erradicar el mal, de los Planetas y seres, mediante las energías de la MONADA.?
¿Cuales son las maneras de relacion correcta entre energías matizadas, fuerzas y magnetismo y/o polaridades de electricidad bioenergética …?

Por lo tanto: ¿Es imprescindible, que cada personalidad pueda captar, la esencia Espiritual Universal, que llaman Verdad.?

KUNDALINI Y LA COLUMNA VERTEBRAL I. El Kundalini y los tres triángulos. (recordemos la simbologia de las Tres Cruces)
1. En la cabeza.
2. En el cuerpo.
3. En la base de la columna vertebral.

II. El despertar del Kundalini.

Debemos tener presente que tratamos con la contraparte etérica de la columna vertebral, no con la estructura ósea a la cual denominamos espina dorsal o columna vertebral. Por lo general este hecho no lo tienen en cuenta suficientemente quienes tratan dicho tópico. Se ha dado preponderancia a los tres canales que componen esta triple columna vertebral.

Estos canales tienen importancia respecto al sistema nervioso del hombre, pero en relación con el tema que estamos estudiando no son tan importantes como el canal etérico que los encierra. Por lo tanto, se ha recordar que tratamos estrictamente con

    1. el canal etérico,
    2. el fuego que asciende por éste,
    3. la conjunción de este fuego con el fuego irradiante y energetizador del cuerpo físico, en un punto situado entre los omóplatos,
    4. la ascensión conjunta hacia la cabeza,
    5. su fusión oportuna con el fuego manásico, que energetiza los tres centros localizados en la cabeza.

I. EL KUNDALINI Y LOS TRES TRIANGULOS

El fuego que energetiza el triángulo de la cabeza es la analogía superior del triángulo de prana situado en la parte media del cuerpo y tiene su reflejo inferior en la base de la columna vertebral. En consecuencia, en el ente humano tenemos tres triángulos importantes:

 En la cabeza: el triángulo formado por los tres centros mayores,

  1. la glándula pineal,
  2. el cuerpo pituitario,
  3. el centro alta mayor.
  1. En el cuerpo:el triángulo de prana formado por
    1. el punto entre los omóplatos,
    2. arriba del diafragma y
    3. el bazo
  2. En la base de la columna vertebral: el triángulo formado por los tres centros inferiores
    1. un punto en la base de la columna vertebral y
    2. y c. el par de órganos sexuales principales de los cuerpos.

La fusión de los fuegos de la materia con los de la mente da por resultado la energetización de todos los átomos de materia que componen el cuerpo. También estimula enormemente los tres centros superiores del cuerpo -cabeza, corazón y laringe-, y electrifica esta zona del cuerpo. Estos centros superiores forman entonces un campo de atracción para el descenso del tercer fuego, el del Espíritu, entrando en extraordinaria actividad el centro de múltiples pétalos, situado en la cúspide de la cabeza, el centro coronario sintético, suma total de todos los centros. El estímulo correspondiente a los centros del cuerpo es duplicado por la vivificación consiguiente del Loto de múltiples pétalos, punto de reunión de los tres fuegos, del cuerpo, de la mente y del Espíritu. La unificación con el Ego se produce cuando está plenamente estimulado, iniciándose la combustión; esto se repite en los vehículos sutiles, trayendo la consumación final y la liberación del Espíritu.

La fusión de los fuegos de la materia es el resultado del crecimiento evolutivo, cuando la acción del tiempo permite un desarrollo lento y normal. La conjunción de ambos fuegos viene efectuándose desde los comienzos de la historia del hombre, y produce esa vigorosa salud de que goza quien lleva una vida limpia y posee ideas elevadas. Una vez que los fuegos de la materia han ascendido (unidos) algo más por el canal etérico de la columna vertebral, se ponen en contacto con el fuego de manas a medida que irradia del centro laríngeo. Es esencial pensar aquí con claridad, pues será necesario dilucidar algo este tema tan abstruso.

 1. Los tres centros mayores de la cabeza (desde el punto de vista físico) son:

      1. el centro alta mayor,
      2. la glándula pineal,
      3. el cuerpo pituitario.


2. Forman un triángulo manásico después de unirse con los fuegos de los dos triángulos inferiores, por ejemplo, al sintetizarse.

3. Pero el triángulo puramente manásico, antes de esta fusión, está formado por

      1. el centro laríngeo,
      2. la glándula pineal,
      3. cl cuerpo pituitario.

El siguiente: un video informativo con algunas perspectivas interesantes; unos datos valiosos con cierta imaginación … 🙂

Quisiera  indicar con toda claridad, que los “prejuicios”  respecto A LOS ASUNTOS, pueden obstaculizar la comprensión:  13  Por consiguiente, ya no nos juzguemos los unos a los otros, sino más bien decidid esto: no poner obstáculo o piedra de tropiezo al hermano. 14   Yo sé, y estoy convencido en el Señor Jesús, de que nada es inmundo en sí mismo; pero para el que estima que algo es inmundo, para él lo es.

Los siguientes vídeos, también trata específicamente de éstos asuntos.

cyranoferdinand

En un punto del recorrido inevitablemente se suspende el juicio y la categorización, Han sido sustituidos por la contemplación y la comprensión. Para La Consciencia no hay nada que sea irrelevante ni tampoco nada que sea importante. Todo tiene su razón de ser -aunque no se entienda- todo es humilde porque nada le pertenece. Nada es por sí mismo y lo ínfimo influye en el todo.
La verdad se encuentra igualmente en nuestro interior que en las pequeñas cosas exteriores. No es menos importante el que todavía no ha llegado a tu verdad, y su verdad es más fundamental aunque la tuya sea más amplia o elaborada.
Solamente somos compañeros de aventura en el espíritu, nos comunicamos vivencias, las compartimos.
Por tanto huimos de interferir, de manipular de oprimir.
Y también lo hacemos con nosotros mismos, puesto que tenemos integrados los estados de consciencia y valores precedentes, también somos eso y no lo reprimimos: podemos disfrutar de la comida, y el sexo, de la familia, y los amigos, del heroísmo y las gestas, del orden y la civilización del raciocinio y el pensamiento, de la globalidad de Gaia, del arte y la belleza, de nuestra personalidad -el ego- y de la iluminación del no ego, del gozo de no ser y ser el todo. Contemplar y contemplarnos sin juicio, la inmensa riqueza de no poseer nada. Hemos decretado la paz con nosotros mismos y milagrosamente se extiende al universo entero.
No son palabras bonitas ni altisonantes -pedantes- es una experiencia vital de los últimos años, que comparto porque creo que pueda haber sido también vuestra.

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Realidad viviente: Iniciación

20  Y sabemos que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado entendimiento a fin de que conozcamos al que es verdadero.   9   Existía la luz verdadera que, al venir al mundo, alumbra a todo hombre.  28  Oísteis que yo os dije: Me voy, y vendré a vosotros.  Si me amarais, os regocijaríais porque voy al Padre, ya que el Padre es mayor que yo.

La Constitución del Hombre

I. La Mónada o Espíritu puro, el Padre en los Cielos.

Este aspecto refleja los tres aspectos de la Deidad:

  1. Voluntad o Poder ……………………………. El Padre,
  2. Amor-Sabiduría ………………………………. El Hijo,
  3. Inteligencia Activa ……………………………El Espíritu Santo,

y sólo se hace contacto con Ella en las iniciaciones finales, cuando el hombre se acerca al final de la jornada y es perfecto. La Mónada también se refleja:

II. El Ego, Yo Superior o Individualidad.

Potencialmente, este aspecto es:

  1. Voluntad Espiritual ……………………………………….. Atma.
  2. Intuición ………………………………………………………… Buddhi.
    Amor-Sabiduría, el Principio Crístico.
  3. Mente Superior o Abstracta……………………………. Manas Superior.

El Ego empieza a hacer sentir su poder en el hombre evolucionado y en forma acrecentada en el Sendero de Probación, hasta que en la Tercera Iniciación llega a perfeccionarse el control del Yo Superior sobre el yo inferior y el aspecto más elevado comienza a hacer sentir Su Energía.

III. La Personalidad o yo inferior, el hombre en el plano físico.

Este aspecto también es triple:

  1. Cuerpo Mental …………………………………. Manas Inferior.
  2. Cuerpo Emocional ………………………….. Cuerpo Astral.
  3. Cuerpo Físico ………..los cuerpos Físico Denso y Etérico.

La finalidad de la  existencia,  es, por lo tanto, llevar al hombre a la compresión del Aspecto Egoico y alcanzar coherencia inteligente.

Este aspecto, el de constructor de la forma, hace de nuestro sistema solar el más concreto de los tres sistemas mayores. El aspecto Amor-Sabiduría se manifiesta mediante la construcción de la forma, y como “Dios es Amor”, en el Dios de Amor “vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser”.

  1. Los siete planos de Manifestación Divina, o siete planos mayores de nuestro sistema, constituyen los siete subplanos del plano cósmico inferior. Los siete rayos, son análogamente los siete subrayos de un rayo cósmico. Las doce Jerarquías creadoras son ramas subsidiarias de una Jerarquía cósmica. Forman sólo un acorde de la sinfonía cósmica.

esquema espiritual

Cada estudiante debe hacer un consciente balance de sí mismo, y recordar que la comprensión llega aplicando al problema y medio ambiente inmediatos el grado de verdad captada, y que la conciencia se expande  siendo consecuentes.

La adhesión dinámica en el sendero elegido, y una firme perseverancia para vencer y permanecer inconmovible ante todo lo que pueda acontecer, son requisitos indispensables que conducen al portal de acceso a un reino, a una dimensión y a un estado del ser, conocido interna o subjetivamente. Este estado de comprensión produce cambios en la forma y en el medio ambiente, comparables a su poder.

En el planteamiento de éstos estudios, aprendemos  a depender  cada uno de sí mismo y, por consiguiente, de ese Yo superior que en la mayoría de los casos ha hecho sentir su presencia sólo en raros e intensos intervalos emocionales. Cuando el yo es conocido y no simplemente sentido, y cuando la comprensión es tanto mental como sensoria, entonces el aspirante puede ser verdaderamente preparado para la iniciación.

Quisiera señalar que mis palabras están basadas en ciertas suposiciones fundamentales, que para mayor claridad desearía mencionar brevemente.

Primero, que cuando el estudiante es sincero en su aspiración está dispuesto a avanzar, no importa cual sea la reacción del yo inferior, o sobre éste. Sólo podrán trabajar inteligentemente quienes distingan con claridad los dos aspectos de su naturaleza, el yo real y el yo ilusorio. Esto ha sido bien expresado en Los Aforismos de Yoga de Patanjali:

“La experiencia (de los pares de opuestos) se adquiere por la incapacidad del alma para distinguir entre el yo personal y el purusha (espíritu).
Las formas objetivas existen para uso y experiencia del hombre espiritual. Meditando sobre esto, surge la percepción intuitiva de la naturaleza espiritual.”

Segundo, actúo suponiendo que todos han vivido y luchado suficientemente contra las fuerzas adversas de la vida, como para permitirles desarrollar un sentido bastante real de los valores. Presumo que tratan de vivir como aquellos que conocen algo de los verdaderos valores eternos del alma. Que ningún acontecimiento de la personalidad los detendrá, ni la presión del tiempo y de las circunstancias, la edad o las dificultades físicas.

Tercero, considero que los que con toda seriedad esperan beneficiarse por el aprendizaje espiritual, estarán preparados para cumplir con estos simples requisitos: meditar reflexivamente, tratar de organizar la mente y dedicarse al estudio de la meditación. La organización de la mente es una tarea continua, y la aplicación de la mente, a todo asunto entre manos durante nuestras ocupaciones diarias, es la mejor forma de hacer fructíferos los períodos de estudio y meditación y de adquirir la aptitud para la vocacion del aprendizaje correcto. (El cual es Fundamental Percepcion.)

Habiendo quedado bien aclaradas estas suposiciones, mis palabras van dirigidas a quienes tratan de estar a la altura de la necesidad actual de servidores entrenados.La intención y el esfuerzo son considerados en la vida espiritual, cuestiones de primordial importancia, y ambos constituyen los principales requisitos para toda persona que lo comprenda, más el poder de persistir.

alma9
25 febrero, 2017 en 8:22 pm

Hola, saludos
Me ha gustado especialmente esa mezcla de las frases acompañadas del vídeo de Rupert Spira.
Parece dejar claro que el YO SOY que somos, aunque no seamos conscientes de ello, siempre es lo que es y no puede ser otra cosa. Por tanto en el momento en que desaparece el cuerpo-mente que lo limita, la consciencia queda nuevamente liberada para expresarse como lo que verdaderamente es.
Según esto, si el hombre es el vehículo que utiliza el Espíritu para manifestarse en la materia, no acabo de captar el sentido de esta frase:
“La finalidad de la existencia, es, por lo tanto, llevar al hombre a la compresión del Aspecto Egoico y alcanzar coherencia inteligente”

Parece lógico pensar que el hombre como creación material tiene fecha de caducidad y si una vez atravesado el portal de regreso el Espíritu queda liberado de su ignorancia y comprende todo, también parece lógico pensar que la finalidad de la existencia sea algo más que eso, porque una vez adquirida esa comprensión del “Aspecto Egoíco”¿para que la utilizará el hombre?
Bueno, quizá me he hecho un pequeño lío 🙂

Continuamos en comentarios … mientras tanto, ésta es la situación fisica en la cual vivimos, con la colaboración encubridora de toda persona a la cual encumbran el EGO, y LO SITÚAN en posiciones de dominio temporal; ¿alguien más lo percibe de manera similar, o ha comprendido que significa todo ESTO …?

Los Temas fundamentales; el verdadero interés de Nuestro Ser, ¿Quiere Vd. también, participar conscientemente DE ESTA EPOPEYA …?

Hércules el Discípulo – El Mito

Él se irguió delante de su Maestro. Oscuramente comprendía que una crisis se había producido en él, conduciéndolo a cambiar de lenguaje, de actitud y plan. El Maestro lo miró y fue de su agrado.

“¿Tu nombre?”, le preguntó y esperó una respuesta.

“HerácIes”, llegó la respuesta, “o Hércules, me dicen que significa preciosa gloria de Hera, el brillo y esplendor del alma. ¿Qué es el alma, oh, Maestro? Dime la verdad”.

“Esa alma tuya la descubrirás a medida que hagas tu obra, y encuentres y uses la naturaleza que es tuya. ¿Quiénes son tus padres? Dime esto, hijo mío”.

“Mi padre es divino, yo no le conozco, excepto que, en mí mismo, sé que soy su hijo. Mi madre es terrenal. La conozco bien y ella me ha hecho como tú me ves.

Asimismo, oh, Maestro de mi vida, soy también uno de los gemelos. Hay otro, parecido a mí. A él también le conozco bien, sin embargo no lo conozco. Uno es de tierra, por lo tanto terrenal; el otro es un hijo de Dios”.

“¿Qué hay de tu educación, Hércules, hijo mío? ¿Qué puedes hacer y cuánto te ha sido enseñado?”

“En todas las realizaciones yo soy experto; estoy bien enseñado, bien entrenado, bien guiado y soy bien conocido. Conozco todos los libros, también todas las artes y las ciencias; me son conocidos los trabajos del campo, además la destreza de aquellos que pueden permitirse viajar y conocer a los hombres. Me conozco a mí mismo como alguien que piensa, siente y vive”.

“Una cosa, oh, Maestro, debo decirte y así no engañarte. El hecho es que no hace mucho yo maté a todos aquellos que me enseñaron en el pasado. Maté a mis maestros, y en mi búsqueda de la libertad, ahora estoy libre. Busco conocerme a mí mismo, dentro de mí mismo y a través de mí mismo”.

“Hijo mío, eso fue un acto de sabiduría, y ahora puedes permanecer libre. Prosigue tu trabajo ahora, recordando como lo haces, que en el último giro de la rueda vendrá el misterio de la muerte. No olvides esto. ¿Qué edad tienes, hijo mío?”

“Dieciocho veranos habían pasado cuando maté al león, y de ahí que usé su piel. Asimismo a los veintiuno me encontré con mi desposada. Hoy estoy ante ti triplemente libre -libre de mis primitivos maestros, libre del temor al miedo y libre verdaderamente de todo deseo”.

“No te vanaglories, hijo mío, sino demuéstrame la naturaleza de esta libertad que tú sientes. Nuevamente en Leo, te encontrarás con el león. ¿Qué harás? Otra vez en Géminis, los maestros a quienes mataste cruzarán tu senda. ¿Los has dejado atrás realmente? ¿Qué harás? De nuevo en Escorpio, lucharás con el deseo. ¿Permanecerás libre, o la serpiente te encontrará con sus engaños y te derribará en tierra? ¿Qué harás? Prepárate para probar tus palabras y tu libertad. No te vanaglories, hijo mío, demuéstrame tu libertad y tu profundo deseo de servir”.

El Maestro se sentó en silencio y Hércules se retiró y enfrentó, el primer gran Portal. Entonces el que presidía que se sentaba en el Concilio de la Cámara del Señor, habló al Maestro y le ordenó llamar a los dioses para presenciar el esfuerzo e iniciar al nuevo discípulo en el Camino. El Maestro llamó. Los dioses respondieron. Vinieron y dieron sus dones a Hércules y muchas palabras de sabio consejo, conociendo las faenas que tenía por delante y los peligros del Camino.

Minerva le entregó una túnica, tejida por ella misma, una túnica que se ajustaba bien, de rara y fina belleza. Él se la puso con triunfo y orgullo, regocijándose en su juventud. Tenía que probarse a sí mismo.

Vulcano forjó para Hércules un pectoral de oro para proteger su corazón, la fuente de vida y fuerza. Este obsequio de oro era ceñido, y, así escudado, el nuevo discípulo se sentía seguro. Él tenía todavía que demostrar su fuerza.

Neptuno llegó con un par de caballos y se los entregó, atraillados, a Hércules. Ellos venían directamente del lugar de las aguas, de rara belleza y probada fuerza. Y Hércules se alegró, pues él todavía tenía que probar su poder para conducir a los dos caballos.

Con lenguaje agraciado y brillante ingenio llegó Mercurio, llevando una espada de raro diseño, que ofreció, en un estuche de plata, a Hércules. La ató en el muslo de Hércules, pidiéndole que la mantuviera afilada y brillante. “Debe dividir y cortar”, dijo Mercurio, “y debe moverse con precisión y adquirida destreza”. Y Hércules, con alegres palabras dio las gracias. Tenía todavía que demostrar su alardeada destreza.

Con sonido de trompeta y el ímpetu de la marcha brillaba el carro del Dios Sol. Apolo llegó y con su luz y encanto alegró a Hércules, dándole un arco, un arco de luz. A través de nueve anchos Portales abiertos debe pasar el discípulo antes que haya adquirido suficiente destreza para estirar ese arco. Le tomó todo ese tiempo para acreditarse como el arquero. Sin embargo, cuando el don fue ofrecido, Hércules lo tomó, seguro de su poder, un poder todavía sin demostrar.

Y así, se irguió equipado. Los dioses de pie alrededor de su maestro, y observando sus travesuras y su alegría. Él jugaba delante de los dioses, y mostraba sus proezas, alardeando de su fuerza. Repentinamente se detuvo y reflexionó largamente; luego dio los caballos a un amigo para que los sostuviera, la espada a otro y el arco a un tercero. Entonces, corriendo, desapareció dentro del bosque cercano.

Los dioses esperaron su regreso asombrándose perplejos ante su extraña conducta. Del fondo del bosque él salió sosteniendo en alto un garrote de madera cortado de vigoroso árbol vivo.

“Este es mi propio presente”, gritó, “nadie me lo dio. Puedo usar esto con poder. Oh, dioses, observad mis hazañas supremas”.

Y entonces, y sólo entonces, el Maestro dijo: “Sal a trabajar”. (redacción: EL TIBETANO)

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