La música de la vida

Hermann Hesse es uno de esos escritores que, a través de su narración, te conecta con algo más profundo que las meras palabras y sus significados.
En su libro “Siddharta” nos transporta al tiempo de este hindú, de la casta de los brahmanes. Como si acompañáramos al protagonista, podemos sentir su insatisfacción,  su sufrimiento, su búsqueda a través de diferentes filosofías y sectas, así como su posterior liberación, tras convertirse en barquero y abandonar toda creencia.

De Jiddu Krishnamurti; su imagen y sus palabras hablan por él, también hoy. 

“El mundo se ha sumido en el caos porque nosotros hemos perseguido valores falsos. Hemos dado importancia a lo terrenal, a la sensualidad, a la gloria y a la inmortalidad personales, cosas todas que engendran conflictos y dolor.

El verdadero valor se halla en el recto pensar; y no hay recto pensar sin conocimiento propio. El conocimiento propio nos llega cuando adquirimos clara y alerta conciencia de nosotros mismos.”

Jiddu Krishnamurti

El río corría hacia su meta. Siddharta observaba ese río formado por él, por los suyos, por todas las personas que había visto. Todas las corrientes de agua se deslizaban con prisa, sufriendo hacia sus fines, y en cada meta se encontraban con otra, y llegaban a todos los objetivos, y siempre seguía otro mas; y el agua se convertía en vapor, subía al cielo, se transformaba en lluvia, se precipitaba desde el cielo, se convertía en fuente, en torrente, en río y de nuevo se deslizaba corriendo hacia su próximo FIN.

Pero aquella voz ansiosa había cambiado. Aun sonaba con resabios de sufrimiento y ansiedad, pero a ella se le unían otras voces de alegría y sufrimiento, voces buenas y malas, que reían y lloraban. Cien voces…mil voces.

Siddharta escuchaba. Ahora permanecía atento, totalmente entregado e esa sensación; completamente vacío, solo dedicado a asimilar, se daba cuenta de que acababa de aprender a escuchar.

Ya en muchas ocasiones, había oído las voces del río, pero hoy sonaban diferentes. Ya no podía diferenciar las alegres de las tristes, las del niño y las del hombre, todas eran UNA; el lamento del que anhela y la risa del sabio, el grito de ira y el suspiro del moribundo. Todas estaban entretejidas, enlazadas y ligadas de mil maneras.

Y todo aquello unido era el mundo, todas las voces, los fines, lo anhelos, los sufrimientos, los placeres; el río era la música de la vida. Y cuando Siddharta escuchaba con atención al río, podía oír esa canción de mil voces; y si no se concentraba en el dolor o en la risa, si no ataba su alma a una de aquellas voces, adentrándola en su Yo, entonces percibía únicamente el total, LA UNIDAD.
En aquel momento la canción de mil voces consistía en una sola palabra: el OM, la perfección.
En aquel momento, Siddharta dejó de luchar contra el destino. En su cara se dibujaba la serenidad que da la sabiduría del que ya no siente deseos en conflicto, del que ha encontrado la salvación, del que está de acuerdo con el río de los sucesos, con la corriente de la vida, lleno de comprensión y compasión, entregado a la corriente, perteneciente a la UNIDAD.

Titulo: Siddharta,  Autor: Hermann Hesse

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12 comentarios

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12 Respuestas a “La música de la vida

  1. alma9

    Encontré un comentario en la red, que transcribo a continuación. Expresa un sentimiento profundo y sincero que me conmovió y me transmitió paz interior.Gracias Neferure.

    Neferure escribió:
    “Llevo un tiempo recibiendo un único y constante mensaje, y es el siguiente: todo lo que sucede a mi alrededor, todo lo que percibo, veo y siento como realidad, sólo está en mi imaginación. Incluso este blog y todos sus participantes es y son imaginarios. Yo misma me imagino a mi misma que
    existo de la forma que siento que soy. Nada existe fuera y todo está dentro de mi. La gran unidad de todo lo que me rodea soy yo misma. Cada cosa que puedo llegar a sentir, ver, percibir… sólo existe en mi interior. La vida como la entendemos no existe, porque nosotros no vivimos como creemos en esta realidad, sino que la padecemos soñándola. Porque esta vida no es Vida, sino constante muerte, putrefacción y destrucción. La verdadera vida la siento ahora desde la consciencia y más fuerte que nunca como otra cosa: como simplemente Vida constante y eterna, como felicidad absoluta. Y el “infierno”, que también es imaginario como todo lo demás, es este mundo.
    Vivir una larga pesadilla… eso es esta vida, repleta de zombies, fantasmas, miedo, muerte y locura colectiva que, en definitiva, sólo está también en mi imaginación porque en realidad no existe.
    Cuando más distraída estoy, más coherente me podría llegar a parecer esta pseudo-vida, y viceversa. Por eso hay que estar muy atento a las señales del interior, esas que nos van guiando por el camino de la verdadera cordura hacia el despertar de este, ya muy aburrido sueño. Yo soy el Ser, y esta es una manifestación de mi existencia en mi.
    Llego a un punto en que estoy muy cansada de este sueño, de esta guerra continua de opuestos, de la lucha eterna de unos contra otros, de, en definitiva: “yo contra yo misma”, porque todo parte de mi y muere en mi. Y el trabajo es vencerme a mi misma y dejar de crear más historias que no me llevan a ninguna parte. Ahí está la locura, el verdadero sueño, la incoherente pesadilla, adueñándose de esta existencia irreal como un cáncer que va minando las almas y quedándose con todo lo bueno y lo bello… de todo lo que en realidad es Vida con mayúsculas.
    No quiero estar en ningún bando, en realidad nunca lo he querido, porque estar en un lado representa no aceptar la totalidad de un Todo. Me la traen floja los jesuitas, los sionistas, los azules, los verdes, los rojos y los amarillos… porque en realidad no existen sino en mi engañada y programada mente, una conciencia enferma que duerme y no es capaz de despertar.
    Llega un momento en que el trabajo real empieza, no de fuera adentro, sino de dentro hacia la consciencia del Ser, hacia nuestra verdadera y única esencia, lo que realmente hemos sido siempre, somos ahora y seremos eternamente.
    Yo me Perdono a mi misma, de toda culpa, errores y sufrimiento, porque no he sido realmente consciente de mi misma hasta este preciso momento”

  2. alma9

    Hubo una vez campos verdes, besados por el sol
    Hubo una vez valles por donde los ríos solían correr
    Hubo una vez un cielo azul con nubes blancas en lo alto
    Una vez ellos fueron parte de un amor eterno
    Fuimos los amantes que paseaban a través de los campos verdes

    Los campos verdes ya se han ido, resecos por el sol
    Se han ido los valles por donde los ríos solían correr
    Se han ido con el viento frío que se extendió a través de mi corazón
    Se han ido con los amantes que permitieron que sus sueños se fueran
    ¿Dónde están los campos verdes por los que solíamos vagar?

    Nunca sabré lo que te hizo salir corriendo
    ¿Cómo puedo seguir buscando cuando oscuras nubes ocultan el día?
    Sólo sé que nada hay aquí para mí
    Nada en este mundo salvaje que me quede por ver.

    Pero voy a seguir esperando hasta que tu regreses
    Voy a seguir esperando hasta el día en que aprendas
    Que no puedes ser feliz cuando tu corazón camina sin rumbo
    Tu no puedes ser feliz hasta que lo traigas a casa
    Al hogar de los campos verdes y a Mí, una vez más.

    Feliz día a todos

  3. … no todo, es imaginario en éste planeta … Él, es Real …

    sin embargo, el aprendizaje y desarrollo de los procesos, es responsabilidad de cada uno

    saludos a todos …

  4. Bertha

    ALMA,ALMA, que remanso de serenidad nos das. Lo he leido varias veces, y justo con las percepciones que tengo desde hace unos días ¡ no te imaginas ¡
    Hace mucho lei un librito de M. Unamuno (paisano) que era sobre un cura de parroquia que exortaba a sus vecinos a creer y creer con fe. Cada vez se esforzaba en mejorar sus pláticas, pero no lo hacía por encender la fe en sus parrokianos sino ¡ por él mismo ¡ El buen cura no creia la mitad de la mitad de lo que sermoneaba y queria tener fe a toda costa.
    Bueno, pues éso. Hasta que un día, sin pensar ni provocar, salta la liebre. No te da tiempo ni a coger la escopeta, pues….. la liebre te deja embobado con su agilidad, su deseo de vida, su belleza menuda, y el cuadro que se plasma en la naturaleza es único.
    Esa es mi parábola. Que me había pertrechado hasta las cejas para cazar y fui cazada. Conmigo que no cuenten, que no hay mas vuelta de rueda vida-muerte. Un abrazo pequeña Budha

  5. desde luego, … ! qué revoltosas … ! vamos, anda … !

  6. ¿ Quién atiende ésto… ? la atención es como el fuego

  7. alma9

    Hola Bertha, Ágora.
    Gracias Bertha, me ha encantado leer tus últimos escritos. ¡Fuiste cazada! 🙂 .
    Gracias por el vídeo Ágora, luego lo escucharé tranquilamente. Está claro que la atención es algo fundamental para que se produzca esa alquimia.


    Saludos y feliz día a todos

  8. FRANLIZ

    Conócete , busca en el ( ¿ ) de TU SOLEDAD , consume TU cuerpo con el fuego de TU pensamiento , para que se eleve TU, Espíritu Puro , venciendo las fuerzas de la Gravedad al haber convertido TU estado material en llama VIVA.

  9. Enhorabuena Alma, por esta PaZ, que has conseguido transmitirnos.
    Serenamente,…

  10. alma9

    Como pequeñas gotas, formando olas en el mismo océano.
    Gracias amigo, un vídeo precioso
    Un abrazo